
Una grave tragedia sacudió al fútbol amateur de la Región de Valparaíso luego de que un jugador del Estrella Roja fuera asesinado tras un encuentro frente a Cerro Alegre por un torneo regional.
El hecho ocurrió tras la eliminación del conjunto sanantonino en la tradicional Copa de Campeones, partido disputado como local y que finalizó con dos expulsados en el equipo anfitrión. Según los antecedentes, el resultado deportivo derivó en incidentes violentos protagonizados por seguidores del club dueño de casa.
Hinchas de Cerro Alegre ingresaron a la cancha del Estadio Cristo Rey de Llolleo para agredir a los árbitros, mientras otro grupo se enfrentó físicamente con integrantes del plantel visitante. En medio de los disturbios, un jugador de Estrella Roja que no participó del encuentro —al no portar su cédula de identidad para firmar la planilla oficial— fue atacado en las gradas y posteriormente recibió un disparo que le provocó la muerte, de acuerdo con lo informado por la televisora Canal 2.
Tras lo ocurrido, la Asociación Regional de Fútbol Amateur de la región de Valparaíso anunció la suspensión inmediata de todos los torneos regionales. La entidad informó además que se hará parte de acciones judiciales y que impulsará la aplicación de las máximas sanciones reglamentarias contra el club involucrado.
Por su parte, el club Cerro Alegre expresó en un comunicado que “lamenta profundamente” el accionar delictual y homicida de algunos de sus seguidores, manifestando que no comparte bajo ninguna circunstancia hechos de violencia en recintos deportivos. La institución señaló sentirse afectada por lo ocurrido y anunció que se pondrá a disposición para colaborar con las investigaciones.
En paralelo, diversas organizaciones del fútbol amateur regional manifestaron públicamente sus condolencias a Estrella Roja y a la Asociación Osman Pérez Freire. Entre ellas, asociaciones de Forestal Alto, Concón y la Rural de Llay Llay, junto a clubes de distintos puntos de la región, exigieron el esclarecimiento de los hechos y justicia para la víctima.
El caso generó un amplio impacto en el deporte amateur regional, reabriendo el debate sobre la seguridad en competencias locales y las responsabilidades institucionales frente a episodios de violencia en recintos deportivos.



