
Los cerca de 7 mil habitantes de Kiritimati, conocida también como Isla de Navidad, junto a otros pequeños territorios del Pacífico sur como Samoa y Tonga, ya celebran la llegada del Año Nuevo 2026, favorecidos por husos horarios que se adelantan en más de medio día respecto de la hora media de Greenwich (GMT).
Como ocurre cada año, la ventaja horaria en Oceanía permitió que el territorio neozelandés de las Islas Chatham fuera el segundo en despedir el 2025, dando paso de manera anticipada al nuevo año.
Posteriormente, las celebraciones comenzaron en las islas de Samoa y Tonga, así como en la región neozelandesa de Auckland, que se ubican una hora por delante de Fiyi.
En Australia, se espera que miles de personas se reúnan para presenciar los fuegos artificiales en la bahía de Sídney, ciudad que se autodenomina la “capital mundial de Año Nuevo” y que se convertirá en la primera gran urbe del planeta en recibir el 2026, a las 10:00 horas de Chile.
Este año, las actividades en Sídney están marcadas por el atentado terrorista ocurrido el pasado 14 de diciembre, cuando dos hombres abrieron fuego contra una multitud que celebraba una festividad judía en la playa de Bondi, dejando 15 personas fallecidas. Las celebraciones fueron suspendidas en ese sector, que permanece bajo resguardo de las autoridades mientras avanzan las investigaciones.
A medida que transcurran las horas, Rusia será el primer país europeo en recibir el 2025, mientras que en América los festejos comenzarán en naciones como Argentina y Chile, y concluirán en territorios insulares de Estados Unidos, entre ellos el archipiélago de Hawái.




