
El ministro de Defensa de Japón, Shinjiro Koizumi, informó que el Gobierno prevé desplegar hacia 2030 una nueva unidad de misiles en la isla de Yonaguni, territorio considerado estratégico por su cercanía con Taiwán, en un contexto de crecientes tensiones regionales.
La autoridad detalló que el plan contempla la instalación de un sistema de misiles guiados tierra-aire de medio alcance en la base militar de la isla, precisando que el calendario podría experimentar ajustes, aunque la planificación actual fija su implementación en el año fiscal 2030. Asimismo, anunció que el 2 de marzo se realizará una sesión informativa dirigida a la comunidad local para entregar antecedentes adicionales del proyecto.
Yonaguni integra el archipiélago de las islas Nansei, zona donde Tokio busca fortalecer sus capacidades defensivas frente al incremento de la presencia militar de China y ante la preocupación por un eventual conflicto en el estrecho de Taiwán.
El anuncio retoma lineamientos previamente expuestos por el exministro de Defensa Gen Nakatani, quien había mencionado el despliegue de baterías antimisiles equipadas con proyectiles de medio alcance Tipo 03, diseñados para interceptar amenazas aéreas en un radio cercano a los 50 kilómetros.
Las declaraciones coincidieron con la decisión de Pekín de incorporar a 20 entidades japonesas a su lista de control de exportaciones, entre ellas compañías vinculadas a los sectores aeroespacial, naval y de defensa, a las que atribuyó participación en actividades que, según el gobierno chino, fortalecen la capacidad militar japonesa.
La tensión bilateral se ha intensificado desde fines de 2025, luego de que la primera ministra japonesa, Sanae Takaichi, se refiriera a una eventual intervención de las Fuerzas de Autodefensa de Japón en caso de un conflicto en el estrecho de Taiwán.




