
Dos estudios publicados en Current Biology revelaron la causa genética detrás del característico color naranja en los gatos, un misterio que perduró por más de un siglo. Investigadores de la Universidad de Stanford y la Universidad Kyushu identificaron una mutación en el gen ARHGAP36 que activa un mecanismo molecular único, diferente al que genera pelajes rojizos en otros mamíferos.
Ciencia colaborativa con la comunidad felina
Las muestras mostraron que la mutación afecta las células pigmentarias de manera distinta a los mecanismos conocidos en humanos o perros, explicando por qué el color naranja en los gatos se hereda mediante patrones únicos.
Barsh valoró la conexión entre ciencia y sociedad que permitió este avance: “Mostramos cómo la genética responde preguntas cotidianas que interesan al público”. El equipo continuará explorando las aplicaciones de este hallazgo en otros campos de la biología, celebrando haber resuelto uno de los enigmas más curiosos sobre los felinos.




