
Con el objetivo de entregar herramientas legales frente a una de las problemáticas más complejas en la actualidad, el Programa de Reparación en Maltrato (PRM) de dicha Fundación realizó un taller a sus usuarios que abordó, en un lenguaje claro y cercano, los derechos de niños, niñas y adolescentes en contextos de violencia sexual, así como los mecanismos de protección y denuncia disponibles.
Ancud, junio de 2025 – Como parte de su compromiso con la protección de la infancia y la adolescencia, el Programa de Reparación de Maltrato (PRM) de la comuna de Ancud, perteneciente a Fundación Ciudad del Niño, desarrolló este mes el taller “Conociendo mis derechos: Promoción y legislación sobre delitos sexuales”, dirigido tanto a los adolescentes atendidos por el programa como a sus adultos responsables. La instancia fue liderada por el abogado del PRM, Sebastián Barría Mancilla, y tuvo como principal objetivo acercar a la comunidad a la legislación vigente en materia de delitos sexuales, en un lenguaje accesible y educativo.
Esta actividad formativa respondió a una doble motivación: por una parte, generar un vínculo más estrecho entre el equipo técnico del PRM y los usuarios del programa; y por otra, ofrecer a la comunidad información clave sobre una problemática que, según datos y experiencia del equipo, es de alta prevalencia en la provincia y particularmente en el ámbito local.
“Tanto a nivel nacional y muy especialmente a nivel provincial y local, los delitos que afectan la esfera de la sexualidad son, lastimosamente, sucesos habituales. Por desgracia, las víctimas que, en su mayoría se repiten, son nuestros niños, niñas y adolescentes. En nuestro Programa, existen diversos casos de NNA que ingresan al PRM por haber sufrido algún tipo de evento de naturaleza sexual”, señaló Evelyn Alarcón, directora del PRM comuna de Ancud.
Y agregó: “Con instancias como la desarrollada en el taller, se espera crear consciencia acerca de la gravedad de estas agresiones, la necesidad de que cada NNA pueda conocer e identificar estos hechos como delitos y denunciarlos de forma oportuna; demostrar la importancia de que en cada situación de índole sexual en que se encuentren involucrados, se requiere imperiosamente su consentimiento y, por otro lado, que conozcan en forma clara los derechos de que disponen al haber sido víctimas de alguno de estos hechos”.
La jornada, según relatan desde el equipo organizador, se caracterizó por una activa participación de los adolescentes, quienes pudieron formular preguntas y reflexionar en torno a conceptos fundamentales del derecho penal, tales como consentimiento, tipificaciones delictivas, consecuencias legales y mecanismos de protección.
“Esta experiencia representó una oportunidad para abordar un tema de vital importancia social y legal dirigido a un público particularmente vulnerable y que, en la instancia, fue muy receptivo”, sostuvo Sebastián Barría, abogado del PRM y relator del taller. “El objetivo principal fue brindar a los jóvenes una comprensión clara y accesible de los aspectos fundamentales de la legislación que rige los delitos sexuales en nuestro país. La interacción con los adolescentes y sus adultos responsables fue, sin duda, el aspecto más enriquecedor de esta jornada”, añadió.
Barría destacó que muchas veces los temas abordados en el taller están rodeados de mitos y desinformación, lo que refuerza la necesidad de generar espacios educativos en contextos protegidos y guiados por profesionales. “Talleres como este no solo empoderan a nuestros jóvenes con conocimiento, sino que también contribuyen a romper el silencio y a construir una sociedad más consciente y segura”, afirmó. “La prevención a través de la educación es una de las herramientas más poderosas que tenemos para combatir los delitos sexuales y construir un futuro más justo para todos”, puntualizó el abogado.
El PRM comuna de Ancud, que actualmente atiende a 46 niños, niñas y adolescentes entre 7 y 17 años, cuenta con una capacidad de 50 plazas. A través de un equipo multidisciplinario, el programa ofrece atención especializada y psicosocial a NNA que han sido vulnerados en sus derechos, principalmente en el contexto de maltrato y abuso, contribuyendo a la reparación del daño y al fortalecimiento de sus entornos familiares.




