
Un 36% de los almacenes tradicionales del país fue víctima de algún delito durante enero, según un sondeo elaborado por la Cámara de Comercio de Santiago junto a Almacenes Digitales.
De acuerdo con estimaciones del gremio, basadas en datos del Servicio de Impuestos Internos, en Chile operan cerca de 95 mil establecimientos de este tipo, lo que proyecta que en solo un mes se habrían registrado al menos 34 mil delitos contra estos negocios.
La presidenta de la Cámara de Comercio de Santiago, María Teresa Vial, calificó los resultados como una señal de máxima alerta, subrayando que las cifras evidencian un problema estructural de inseguridad que impacta directamente en las comunidades.
El estudio también reveló una baja tasa de denuncias. Solo el 44% de los comerciantes afectados informó el delito ante las autoridades. La medición detectó además diferencias regionales relevantes: mientras en la zona Norte se denuncia el 64% de los casos, en la zona Centro Norte la cifra desciende al 32%, lo que sugiere una alta proporción de hechos no reportados y una baja expectativa respecto de los procesos judiciales.
El impacto de la delincuencia alcanza no solo a los dueños de los locales, quienes concentran el 49% de las afectaciones, sino también a trabajadores, con un 26% de los casos, y a clientes, con un 24%.
Entre los ilícitos más frecuentes figura el robo de mercadería, que representa el 57% de los episodios registrados. A ello se suman la sustracción de bienes del negocio, como equipamiento, con un 24%, y el robo de dinero en efectivo, que alcanza el 19%.
El informe también evidenció cambios en la operación cotidiana del comercio de barrio. Un 26% de los encuestados considera que la delincuencia constituye un problema grave o muy grave para la viabilidad de su negocio, mientras que el 34% percibe un empeoramiento de la situación durante el último año.
El director ejecutivo de Almacenes Digitales, Christián Metzel, señaló que los resultados reflejan una transformación en el funcionamiento de estos establecimientos, destacando que el 44% de los locales ha instalado rejas y un 32% ha modificado sus horarios de atención como medidas de resguardo.
Desde la Cámara de Comercio de Santiago se reiteró el llamado a fortalecer la colaboración público-privada para implementar estrategias de prevención territorial, con el objetivo de proteger a comerciantes, trabajadores y clientes en los entornos barriales.




