
Al menos 31 personas murieron y otras 149 resultaron heridas durante la madrugada de este lunes tras una serie de bombardeos israelíes contra las afueras de Beirut y el sur de Líbano, en el marco de una escalada vinculada al enfrentamiento con el grupo chií Hezbolá y su aliado Irán.
De acuerdo con el Centro de Operaciones de Emergencia, dependiente del Ministerio de Salud Pública, la mayor parte de las víctimas se concentró en el extrarradio capitalino conocido como Dahye, donde se contabilizaron 20 fallecidos y 91 heridos. En la región meridional del país, los ataques dejaron otros once muertos y 58 lesionados. La autoridad sanitaria advirtió que el balance es preliminar y que el número de víctimas podría aumentar.
La ofensiva provocó desplazamientos masivos desde las zonas afectadas, generando congestión en las carreteras en dirección norte. Las acciones se produjeron luego de que Hezbolá lanzara proyectiles y drones contra instalaciones militares en el norte de Israel, operación que el grupo presentó como respuesta al asesinato del líder iraní Ali Jameneí y a la continuidad de bombardeos israelíes en territorio libanés pese al alto el fuego vigente desde 2024.
Durante la mañana, el Ejército israelí informó una nueva ronda de ataques dirigida a presuntos objetivos de Hezbolá, incluidos depósitos de armas e infraestructura.
En paralelo, la Media Luna Roja de Irán elevó a 555 el número de muertos en territorio iraní tras los ataques atribuidos a Estados Unidos e Israel en dos días y medio de hostilidades. El organismo señaló que 131 ciudades han sido afectadas por las acciones militares.
Entre las víctimas más recientes se cuentan 20 personas fallecidas durante la madrugada en un ataque contra la plaza Nilufar, que destruyó varias viviendas, en un episodio que refuerza el deterioro del escenario regional.



