
Fuerzas de Estados Unidos intentan incautar un petrolero con bandera rusa, proveniente de Irán, que logró evadir un bloqueo estadounidense cuando intentaba llegar a Venezuela, tras más de dos semanas de persecución en el océano Atlántico.
De acuerdo con los antecedentes, la operación se desarrolla mientras un submarino y un buque de guerra rusos se dirigen a la zona con el objetivo de escoltar a la embarcación. Funcionarios estadounidenses señalaron que el procedimiento está siendo ejecutado por la Guardia Costera y el ejército de Estados Unidos, en un punto cercano a Islandia.
El petrolero inició su travesía desde Irán bajo el nombre Bela-1 y con bandera de Guyana. Sin embargo, no logró atracar en Venezuela ni cargar petróleo. A pesar de encontrarse vacío, el buque ha sido seguido por las fuerzas norteamericanas en el marco de acciones contra una red de embarcaciones dedicada al transporte de crudo ilícito a nivel global, conocida como la “flota fantasma”.
Durante la persecución, la tripulación repelió un intento de abordaje por parte de Estados Unidos en diciembre, internándose posteriormente en el Atlántico. En ese contexto, el buque cambió su identidad, pintando una bandera rusa en uno de sus costados, adoptando el nombre “Marinera” y modificando su matrícula a rusa.
En paralelo, se informó que el Pentágono mantiene bajo vigilancia los desplazamientos del petrolero desde Irlanda y el Reino Unido, mediante el despliegue de aviones de patrullaje marítimo P-8 Poseidon, con el fin de monitorear su ruta y eventuales movimientos en la zona.




