
Diversas reacciones generó la decisión del Gobierno de enviar ayuda humanitaria de carácter monetario a Cuba, medida que se concretaría esta semana tras varios días de presiones de dirigentes del Partido Comunista.
De acuerdo con lo señalado por el canciller Alberto Van Klaveren, el aporte se realizará “por la vía que siempre ha trabajado Cancillería, a través de un fondo especial, el Fondo Chile contra el Hambre y la Pobreza”.
La normativa permite que el país envíe aportes de hasta 5 millones de dólares anuales a fondos, programas y agencias del Sistema de Naciones Unidas. El ministro indicó que están “evaluando exactamente la magnitud del aporte”. Cuba enfrenta una prolongada crisis energética, acrecentada por el bloqueo impuesto por el gobierno de Estados Unidos.
La decisión abrió críticas desde la oposición, donde se acusó que el Ejecutivo estaría siendo “pauteado” por el Partido Comunista y se plantearon dudas respecto de eventuales represalias desde Estados Unidos. En ese contexto, el senador Luciano Cruz Coke (EVO) anunció que citarán al canciller al Senado para que explique “por qué el gobierno con déficit fiscal y malos resultados económicos se permite financiar tiranías”.
Consultado por las críticas sobre una eventual influencia del Partido Comunista, el canciller sostuvo: “estamos siendo pauteados por un drama humanitario”.
Sin embargo, el anuncio también generó cuestionamientos en Estados Unidos. El congresista republicano Carlos Antonio Giménez utilizó su cuenta de X para rechazar la decisión y advirtió posibles efectos para el país. “Desde el Congreso de Estados Unidos, denunciamos el respaldo del Presidente de Chile a la dictadura militar en Cuba”.
“Los chilenos sobre todo deben estar al lado de la democracia y no de una dictadura militar. Chile enfrentará las consecuencias de este patético accionar”, añadió.



