
La ingeniera en prevención de riesgos de la Universidad Andrés Bello, Romina Parraguez, llamó a reforzar la aplicación efectiva de la normativa que regula el transporte de sustancias peligrosas en Chile, planteando la necesidad de una fiscalización coordinada para evitar emergencias de alto impacto como el accidente ocurrido en Renca, que dejó cuatro fallecidos y 17 personas heridas.
La especialista explicó que el marco regulatorio vigente corresponde al Decreto Supremo número 298, normativa que establece las condiciones para el traslado de estas sustancias, su clasificación bajo estándares internacionales y las exigencias técnicas que deben cumplir los vehículos, así como las obligaciones de conductores y transportistas en materia de señalización, embalaje y documentación.
No obstante, advirtió que la principal debilidad radica en la aplicación práctica de la normativa. Según indicó, pese a la existencia de regulación central, aún falta un trabajo coordinado entre las distintas instituciones responsables de la supervisión para fortalecer la protección de la ciudadanía.
Parraguez señaló que actualmente existen disposiciones regionales dictadas por autoridades locales, pero no una regulación nacional unificada que determine criterios específicos, como horarios de circulación para camiones que transportan sustancias peligrosas.
Asimismo, enfatizó que el cumplimiento de la normativa requiere ser llevado al ámbito operativo mediante fiscalización en terreno y acciones conjuntas entre organismos competentes, advirtiendo que la falta de control efectivo favorece la ocurrencia de situaciones críticas como la registrada recientemente.




