
Los gobiernos de Emiratos Árabes Unidos y Catar condenaron este sábado los ataques con misiles atribuidos a Irán contra sus territorios y afirmaron que se reservan el derecho a responder ante lo que calificaron como una agresión a su soberanía.
La Guardia Revolucionaria iraní confirmó el lanzamiento de misiles contra bases estadounidenses situadas en Baréin, Catar y Emiratos Árabes Unidos, además de proyectiles dirigidos contra Israel que sobrevolaron territorio jordano. Según autoridades iraníes, la ofensiva se enmarca como represalia por bombardeos previos atribuidos a Estados Unidos e Israel.
El gobierno emiratí calificó el ataque como una “flagrante violación” de su soberanía nacional y señaló que mantiene el pleno derecho a adoptar medidas para proteger su territorio, a sus ciudadanos y residentes, así como su seguridad y estabilidad. En Catar, el Ministerio de Asuntos Exteriores indicó que el país podrá responder conforme al derecho internacional y en defensa de sus intereses nacionales.
De acuerdo con información difundida por la agencia Mehr, los misiles impactaron simultáneamente en instalaciones consideradas estratégicas en la región, entre ellas la base de Al Udeid en Catar, Al Dhafra en Emiratos Árabes Unidos, Al Salem en Kuwait y la instalación naval estadounidense en Baréin.
Autoridades emiratíes informaron que uno de los ataques provocó daños materiales y la muerte de un ciudadano asiático, mientras aseguraron que la situación de seguridad permanece bajo control.
En paralelo, la Guardia Revolucionaria anunció el inicio de la denominada “Operación Verdadera Promesa 4”, señalando que continuará atacando bases, recursos e intereses estadounidenses en la región de forma sostenida hasta cumplir sus objetivos militares declarados.
Las reacciones oficiales evidencian una profundización de la tensión regional, en un escenario marcado por advertencias cruzadas y medidas de seguridad reforzadas en varios países del Golfo.




