
Irán anunció este martes el despliegue de minas en el estrecho de Ormuz con el objetivo de impedir el paso de embarcaciones petroleras por una de las rutas marítimas más estratégicas para el transporte mundial de crudo.
La decisión se produce en medio de la creciente tensión con Estados Unidos, luego de declaraciones del presidente Donald Trump, quien aseguró que su país busca tomar el control de ese paso clave para el comercio energético global.
De acuerdo con reportes internacionales, el régimen iraní estaría utilizando embarcaciones pequeñas capaces de transportar entre dos y tres minas cada una, con la finalidad de bloquear el tránsito en el estrecho.
La estrategia apuntaría a impedir el paso de buques petroleros por la zona e incluso provocar detonaciones contra las embarcaciones que intenten atravesar el sector, en un escenario marcado por la volatilidad del mercado energético y el alza en el precio del petróleo.
El estrecho de Ormuz es considerado uno de los puntos más sensibles para el suministro mundial de crudo, ya que por sus aguas circula una parte significativa del petróleo exportado desde Medio Oriente hacia los mercados internacionales.
En este contexto, el presidente estadounidense advirtió que su país responderá con fuerza en caso de que Irán bloquee el flujo de petróleo por esa vía.
Trump señaló que, si Teherán interrumpe el tránsito de crudo en el estrecho, Estados Unidos responderá con una acción militar “veinte veces más fuerte” que las medidas adoptadas hasta ahora, advirtiendo además sobre graves consecuencias si la situación escala a un conflicto mayor.




