
La Agencia Central de Inteligencia de Estados Unidos llevó a cabo un ataque con drones contra una instalación portuaria en Venezuela, en lo que constituye la primera operación estadounidense conocida dentro del territorio del país sudamericano.
La acción tuvo como objetivo un muelle que autoridades estadounidenses consideran era utilizado por la banda transnacional Tren de Aragua para almacenar narcóticos y preparar su traslado en embarcaciones. De acuerdo con antecedentes del caso, al momento del impacto no había personas en el lugar y no se registraron víctimas fatales.
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, confirmó el lunes que su país fue responsable del ataque, aunque evitó entregar detalles sobre la forma en que se ejecutó la operación o las agencias involucradas. En declaraciones a periodistas desde su recinto privado en Florida, señaló que se produjo “una gran explosión en la zona del muelle donde cargan las drogas en los barcos”.
El Gobierno venezolano no se refirió directamente al ataque. No obstante, el ministro del Interior, Diosdado Cabello, denunció una serie de acciones de “acoso, amenazas y ataques” en contra del país.
La operación se enmarca en una intensificación de la campaña de presión de la Administración Trump contra el Gobierno de Nicolás Maduro, que hasta ahora se había limitado a acciones en aguas internacionales contra embarcaciones sospechosas de narcotráfico. Como parte de esta estrategia, Estados Unidos ha desplegado drones MQ-9 Reaper en la región.
En las últimas semanas, el mandatario estadounidense había advertido que Washington comenzaría a atacar objetivos en tierra, en el contexto de una ofensiva que ha implicado la destrucción de cerca de una treintena de lanchas que presuntamente transportaban drogas y la muerte de más de un centenar de sus ocupantes.
Desde mediados de año, Estados Unidos mantiene un amplio despliegue aeronaval en el Caribe, cerca de aguas venezolanas, con el objetivo declarado de combatir el narcotráfico. Caracas, en tanto, ha interpretado estas acciones como amenazas y un intento de promover un cambio de régimen.
Las tensiones se incrementaron tras el anuncio de un bloqueo a buques petroleros sancionados que se trasladen desde y hacia Venezuela, así como por la confiscación de dos embarcaciones que transportaban crudo venezolano en las últimas semanas.




