
El precio del gas natural en Europa registró un fuerte incremento este jueves, impulsado por la tensión en Medio Oriente tras recientes ataques a infraestructuras energéticas. El contrato para entrega a un mes en el mercado TTF de Países Bajos, referencia en el continente, se disparó cerca de un 30%, superando los 70 euros por megavatio hora (MWh).
El repunte del gas se produjo en paralelo al aumento del precio del petróleo, que durante la jornada anotó un alza superior al 6%, en medio de la creciente incertidumbre internacional.
El detonante de esta escalada fue el ataque de Israel contra el campo de gas natural South Pars, ubicado en el golfo Pérsico y explotado por Irán, uno de los principales reservorios energéticos de la región. La acción generó una rápida reacción por parte de Teherán, que respondió con ofensivas en Catar y Emiratos Árabes Unidos.
En este contexto, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, se desligó del ataque, afirmando que no tenía conocimiento previo de la operación israelí. Según indicó, la ofensiva dañó solo una parte menor de la instalación gasífera.
El mandatario estadounidense también señaló que Israel no volvería a atacar el campo South Pars, considerado estratégico, salvo que Irán decida emprender nuevas acciones contra otros países, mencionando específicamente a Catar.
La situación mantiene en alerta a los mercados energéticos internacionales, que reaccionan con volatilidad ante el riesgo de interrupciones en el suministro provenientes de una de las zonas más relevantes para la producción mundial de hidrocarburos.




