
Irán advirtió este lunes que podría minar todas las vías de acceso y rutas de comunicación del golfo Pérsico si sus islas son objeto de un ataque por parte de Estados Unidos, en medio de una creciente tensión entre ambos países.
La amenaza fue emitida por el Consejo de Defensa iraní, que señaló que cualquier ofensiva contra sus costas o territorios insulares derivaría en el despliegue de minas navales de distinto tipo, incluidas aquellas flotantes que pueden ser instaladas desde la costa.
Según el organismo, un escenario de ese tipo provocaría que todo el golfo Pérsico quedara prácticamente bloqueado durante un periodo prolongado, generando una situación similar a la del estrecho de Ormuz, uno de los puntos estratégicos más relevantes para el tránsito marítimo internacional.
En ese contexto, Irán indicó que el paso por el estrecho para países considerados “no hostiles” sería coordinado directamente por sus autoridades, responsabilizando a Estados Unidos de cualquier escalada en la zona.
La advertencia se produce luego de que el secretario del Tesoro estadounidense, Scott Bessent, señalara que su país evalúa diversas alternativas, incluyendo el envío de tropas para asegurar la isla de Jarg, donde se ubica la principal terminal de exportación de petróleo iraní.
Las declaraciones se suman a las recientes amenazas del presidente Donald Trump, quien advirtió que Estados Unidos podría atacar infraestructura energética iraní si no se garantiza la apertura total del estrecho de Ormuz.
Desde Teherán, la respuesta ha sido igualmente firme, reiterando su disposición a atacar instalaciones energéticas en el golfo Pérsico y a bloquear completamente el paso marítimo en caso de una agresión.
El estrecho de Ormuz es una ruta clave para el comercio energético mundial, por donde circula cerca del 20 % de las exportaciones globales de crudo. La incertidumbre en la zona ya ha impactado el flujo de transporte y ha contribuido al alza en los precios internacionales del petróleo.




