
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, elevó este domingo la tensión internacional al reiterar sus amenazas contra Irán, advirtiendo que podría desatar “el infierno” si no se concreta la reapertura del estrecho de Ormuz dentro del plazo establecido por su administración.
A través de su red social, el mandatario anunció que el próximo martes marcaría un punto de inflexión, sugiriendo posibles ataques contra infraestructuras clave iraníes. “El martes será el Día de la Central Eléctrica y el Día del Puente, todo en uno, en Irán. ¡No habrá nada igual!”, escribió, en una serie de mensajes donde también instó con duras palabras a desbloquear el estratégico paso marítimo.
El ultimátum, extendido hasta el 6 de abril a las 20:00 horas de Washington, busca presionar a Teherán para reabrir el estrecho de Ormuz, una vía crucial por donde transita cerca de una quinta parte del petróleo mundial. Su cierre ha sido uno de los efectos más críticos derivados de la guerra en Oriente Medio, iniciada el 28 de febrero tras los bombardeos de Estados Unidos e Israel contra territorio iraní.
Trump advirtió que, de no cumplirse sus exigencias, ordenará la destrucción de centrales eléctricas en Irán, lo que podría agravar aún más el escenario global, especialmente en los mercados energéticos y en las cadenas de suministro, ya tensionadas por el conflicto.
Las declaraciones del mandatario se suman a mensajes previos publicados el sábado, donde insistió en que el plazo se agota y reiteró su intención de actuar con firmeza. Días antes, también había anticipado posibles acciones militares en un período de dos a tres semanas.
Pese a la escalada retórica, el presidente estadounidense se dirigió a la nación durante la semana sin entregar detalles concretos sobre una estrategia para poner fin al conflicto ni sobre mecanismos específicos para lograr la reapertura del estrecho, lo que mantiene la incertidumbre en la comunidad internacional.




