
El sector comercial chileno continúa enfrentando elevados niveles de delincuencia, según reveló la última Encuesta de Victimización del Comercio correspondiente al segundo semestre de 2025, elaborada por la Cámara Nacional de Comercio (CNC).
El informe, dado a conocer este martes, indica que un 61,2% de los locales del país fue víctima de algún delito, una cifra que, aunque sin variaciones significativas respecto a mediciones anteriores, confirma que la criminalidad se mantiene en niveles históricamente altos.
Entre los rubros más afectados destacan las tiendas departamentales, supermercados y farmacias, donde el 93,2% de los establecimientos reportó haber sufrido delitos. A estos les siguen las estaciones de servicio, el rubro automotriz y el sector logístico con un 67,4%, mientras que los minoristas alcanzan un 60% y hoteles y restaurantes un 55,2%.
El estudio también advierte un aumento en la denominada “revictimización”, ya que los comercios afectados registran en promedio 35,6 delitos, cifra que desciende a 11,7 al excluir hurtos y robos de menor escala. Ambos indicadores evidencian un incremento respecto a mediciones previas.
A nivel territorial, se observan diferencias en la incidencia delictual. Iquique y el Gran Santiago presentan alzas en los delitos contra el comercio, mientras que ciudades como Valparaíso, Viña del Mar, Concepción y Puerto Montt registran una disminución en los índices de victimización.
Otro factor relevante es la presencia de comercio ilegal. El 69% de los negocios ubicados en sectores con venta ambulante no autorizada reportó haber sido víctima de delitos, superando al 57,7% de aquellos que no enfrentan esta situación.
Además, los comerciantes en estas zonas perciben un aumento en la inseguridad, la informalidad y la competencia desleal, junto con un mayor riesgo para sus clientes. Un 41,9% afirma que esta problemática impacta directamente en sus ventas, mientras que un 49% acusa falta de fiscalización.
Ante este escenario, un 40% de los locales ha reforzado sus medidas de seguridad, implementando sistemas como cámaras de vigilancia, alarmas, rejas, reducción del manejo de efectivo y coordinación con otros comercios.
Estas acciones implican un alto costo económico. En promedio, tiendas departamentales, supermercados y farmacias destinan cerca de 7,7 millones de pesos mensuales en seguridad por local. En otros rubros, como estaciones de servicio y logística, el gasto alcanza 1,5 millones, mientras que hoteles y restaurantes invierten alrededor de 900 mil pesos y los minoristas unos 758 mil pesos.
Desde el Gobierno, la subsecretaria de Prevención del Delito, Ana Victoria Quintana, subrayó la necesidad de fortalecer el trabajo conjunto entre el sector público y privado para enfrentar la delincuencia, destacando que el objetivo es reducir estas cifras.
En tanto, el presidente de la CNC, José Pakomio, afirmó que el fenómeno sigue siendo un desafío relevante para el país, insistiendo en la importancia de robustecer las estrategias colaborativas para abordar la seguridad en el comercio.
Pese al complejo panorama, el estudio muestra un cambio en las expectativas: un 65% de los encuestados proyecta una disminución de los delitos en los próximos seis meses, cifra que mejora significativamente respecto a la medición anterior.




