
Durante la tarde de este jueves se dieron a conocer los resultados de la última encuesta Plaza Pública Cadem, correspondiente a la segunda semana de abril, la que evidenció que la aprobación del Presidente José Antonio Kast alcanza un 41%, mientras que un 54% desaprueba su gestión al frente del Gobierno.
El sondeo también abordó la percepción ciudadana respecto de la violencia en establecimientos educacionales y el plan “Escuelas Protegidas” impulsado por el Ejecutivo, registrando un amplio respaldo entre quienes conocen la iniciativa.
De acuerdo con el estudio, un 67% de los encuestados declara haber escuchado sobre el plan, y dentro de ese grupo, un 70% manifiesta estar de acuerdo con su implementación, frente a un 24% que expresa rechazo.
En relación con las medidas específicas, la mayoría supera el 70% de apoyo. Un 88% respalda sancionar o expulsar a estudiantes involucrados en hechos violentos, misma cifra que aprueba la instalación de cámaras de vigilancia en los colegios. Asimismo, un 79% apoya la implementación de detectores de metales en los accesos, mientras que un 77% está de acuerdo con la revisión de mochilas.
En tanto, un 75% respalda que estudiantes vinculados a hechos de violencia pierdan beneficios del Estado, y un 74% aprueba el uso de cámaras de reconocimiento facial. En este contexto, un 91% considera que en el entorno escolar es prioritario resguardar la seguridad de los alumnos por sobre su privacidad.
Pese a este amplio respaldo, la encuesta refleja dudas respecto de la efectividad del plan. Solo un 38% cree que será muy o bastante efectivo para reducir la violencia escolar, mientras que un 32% estima que tendrá una efectividad moderada y un 24% considera que tendrá poco o ningún impacto.
Respecto de las responsabilidades en el origen de la violencia en los colegios, un 41% de los encuestados señala que todos los actores comparten responsabilidad, mientras que un 31% apunta principalmente a las familias y apoderados. Por su parte, un 17% responsabiliza a la sociedad en general, un 5% al Estado o Gobierno y un 4% a los propios estudiantes.
El estudio también da cuenta de percepciones críticas sobre el entorno educativo, donde un 42% cree que existen profesores que incentivan o participan en desórdenes, y un 56% considera que hay apoderados que justifican conductas violentas.




