
Con la llegada del otoño, los paisajes de Chile experimentan una transformación que tiñe de tonos rojizos, amarillos y dorados diversos rincones del país. Desde el norte hasta el sur, esta estación se convierte en una oportunidad para recorrer entornos naturales, capturar imágenes y desconectarse en medio de escenarios únicos.
Uno de los lugares más destacados es el Parque Nacional Conguillío, reconocido por sus bosques y paisajes volcánicos que en esta época alcanzan su mayor atractivo visual. Sus accesos principales se encuentran en Melipeuco, Lonquimay y Curacautín, y el periodo ideal para visitarlo se extiende entre comienzos de abril y los primeros días de mayo.
En la zona central, el Parque Natural Tricahue se posiciona como una alternativa cercana para quienes buscan apreciar los colores otoñales. En este espacio predominan especies nativas como robles y quillayes, que generan contrastes marcados con la llegada del frío. Las mejores fechas para recorrerlo se sitúan entre mediados de mayo y mediados de junio.
Más al norte, las Lagunas Altiplánicas Miscanti y Miñiques ofrecen una experiencia distinta, donde el otoño no se refleja en la caída de hojas, pero sí en condiciones climáticas favorables. Tras el invierno altiplánico, el acceso mejora y permite disfrutar con mayor tranquilidad de estos paisajes, ubicados en la Reserva Nacional Los Flamencos.
En la capital, el Parque Forestal se presenta como una opción accesible para vivir el cambio de estación. Sus tradicionales plátanos orientales se tiñen de amarillo, cubriendo el suelo de hojas y convirtiéndose en un punto ideal para la fotografía urbana.
El norte chico también ofrece postales características durante esta época, especialmente en el Valle del Elqui, donde los viñedos adoptan tonalidades doradas y ocres. Este paisaje contrasta con el cielo despejado y el entorno árido, sumando además la posibilidad de conocer procesos de elaboración de pisco.
Finalmente, el Santuario de la Naturaleza Alto Huemul destaca por sus bosques de robles centenarios, algunos con más de tres siglos de antigüedad. Durante el otoño, estos árboles generan un espectáculo visual en tonos cálidos, con un periodo óptimo de visita entre mayo y comienzos de junio.
Así, el otoño se consolida como una de las estaciones más atractivas para recorrer Chile, con una amplia variedad de destinos que ofrecen experiencias distintas a lo largo del territorio.




