
La decisión de China de detener sus exportaciones de ácido sulfúrico a partir de mayo amenaza con profundizar el déficit global de este insumo estratégico para la minería del cobre, en un escenario que ya muestra señales de presión en los costos y la disponibilidad. La medida, informada a productores y compradores del sector, busca priorizar el abastecimiento interno durante la temporada agrícola, pero coincide con un contexto internacional marcado por tensiones geopolíticas y restricciones logísticas.
Según la publicación de Radio Biobío, el impacto de esta determinación golpea directamente a Chile, principal productor mundial de cobre, debido a su alta dependencia de las importaciones provenientes del país asiático. De acuerdo con Bloomberg, la industria nacional adquiere anualmente más de un millón de toneladas de ácido sulfúrico desde China, lo que deja en evidencia la relevancia de este flujo para la continuidad operativa del sector.
El ácido sulfúrico cumple un rol fundamental en la lixiviación de minerales oxidados, proceso clave para la extracción de cobre. Datos de la Revista del Minero indican que cerca del 20% de la producción cuprífera nacional depende de este método, posicionando al insumo como un componente crítico dentro de la cadena productiva. En este contexto, una interrupción prolongada podría traducirse en mayores costos operativos y eventuales caídas en los niveles de producción.
El escenario ya muestra efectos concretos en el mercado. Bloomberg consigna que los precios del ácido sulfúrico en Chile registraron un alza de 44% en el último mes, incluso antes de la entrada en vigor de la restricción china. Esta tendencia anticipa una presión adicional sobre los márgenes de las compañías mineras, que deberán competir por suministro alternativo en un mercado internacional cada vez más estrecho.
Analistas advierten que la pérdida de volúmenes provenientes de China será difícil de compensar en el corto plazo. Sarah Marlow, editora de Argus Acid, señaló a Bloomberg que, en caso de mantenerse la suspensión durante todo el año, los precios podrían escalar aún más para los compradores chilenos. A esto se suma la escasez de azufre, materia prima esencial para la producción de ácido sulfúrico, lo que limita la capacidad de otros proveedores de aumentar su oferta.
En la misma línea, Peter Harrisson, analista de la consultora CRU, sostuvo que la reducción de los envíos chinos representa un desafío significativo para el mercado global, considerando las restricciones paralelas en la disponibilidad de insumos. Este panorama refuerza la tendencia alcista en los precios, que ya evidencian incrementos sostenidos desde el inicio de la crisis en Medio Oriente.
El complejo escenario expone la vulnerabilidad de la industria chilena frente a interrupciones en el suministro externo. Bloomberg advierte que la combinación de restricciones logísticas, tensiones geopolíticas y la priorización de la demanda interna en China configura un entorno de alta incertidumbre para el sector.
La prohibición, que comenzará a regir en mayo, podría extenderse durante todo 2026, de acuerdo con reportes citados por Radio Biobío. De concretarse este escenario, las compañías mineras deberán intensificar la búsqueda de alternativas en un mercado global tensionado, donde la competencia por el ácido sulfúrico disponible se perfila como un factor clave para la sostenibilidad de la producción de cobre.



