
La Fiscalía informó un incremento en los casos de tráfico de armas en la Región de La Araucanía. Según cifras entregadas por el fiscal regional, Roberto Garrido, durante 2024 se registraron 12 causas por este delito, mientras que en 2025 la cifra aumentó a 18 casos.
El persecutor advirtió que estos números reflejan un fenómeno delictual en expansión que debe encender las alertas de distintas instituciones del Estado, ya que se trata de organizaciones criminales que buscan ingresar armamento al país tanto por pasos fronterizos legales como clandestinos.
En ese contexto, Garrido recordó que en diciembre pasado fue detenido un ciudadano chileno que transportaba cinco subametralladoras calibre 9 milímetros, una de ellas con el grabado de “Policía Federal Argentina” y las restantes con indicaciones similares de procedencia. Además, portaba 15 cargadores y 50 cartuchos calibre 11.25×23, conocidos como “caza elefantes” por su alto poder de fuego y daño. El sujeto fue sorprendido por Carabineros, formalizado por internación de arma ilegal, porte de arma prohibida y tenencia ilegal de munición, quedando en prisión preventiva.
“La circulación de este tipo de armamento en el territorio representa un riesgo mayor, pues fortalece la capacidad operativa de las organizaciones criminales y eleva el nivel de violencia de los delitos asociados”, afirmó Garrido. El fiscal agregó que el uso de armas de fuego es un factor presente en la violencia rural y que, según sus registros, en el 39% de los hechos violentos ocurridos en 2025 hubo disparos o utilización de armamento de guerra.
“El crimen organizado se defiende, rearticula su capacidad operativa y actúa en distintas regiones. Enfrentarlo exige herramientas adecuadas, equipos fortalecidos y marcos normativos que permitan investigar con oportunidad y profundidad”, añadió.
Desde el Gobierno señalaron que las cifras generan preocupación, aunque destacaron que el trabajo coordinado entre Carabineros, la Policía de Investigaciones y la Fiscalía ha permitido aumentar las incautaciones de armas. “La incautación de armas pasó de 302 casos en 2022 a más de mil 400 en 2025. Eso no es azar: es fiscalización y control. Nadie que trafique armas se expone voluntariamente”, sostuvo el seremi de Seguridad Pública de La Araucanía, Israel Campusano.
El seremi explicó que el Plan Anual Regional contra el Crimen Organizado corresponde a la bajada operativa de la Política Nacional y busca enfrentar este fenómeno mediante inteligencia estratégica y coordinación interinstitucional. “Este plan no es un diagnóstico más, es la bajada operativa de una política nacional contra el crimen organizado”, señaló.
Campusano agregó que el Estado ha cambiado su forma de enfrentar el delito. “Hoy el Estado dejó de mirar el delito de manera fragmentada y empezó a enfrentarlo como sistema. Hoy hay planificación donde antes solo había reacción”, afirmó, recalcando que “en La Araucanía no hay espacio para el crimen organizado” y que “el Estado está presente, y el crimen no tiene cabida aquí en la región”.




