
Por primera vez en dos años se revirtió la tendencia a la baja de la morosidad en Chile, de acuerdo con el 51° Informe de Deuda Morosa elaborado por la Facultad de Economía, Negocios y Gobierno de la Universidad San Sebastián (USS) junto a Equifax.
Durante el trimestre octubre-diciembre de 2025, el número de personas con deudas impagas registró un aumento interanual, alcanzando un total de 3.966.866 personas. En ese mismo periodo, la tasa de morosidad llegó al 25,2%, confirmando un cambio de escenario respecto de los trimestres anteriores.
En paralelo, la mora promedio también evidenció un alza, situándose en $2.459.599, lo que representa un incremento real anual de 6%. Este dato confirma que los montos impagos continúan creciendo a un ritmo superior al aumento del número de personas morosas.
El decano de la Facultad de Economía, Negocios y Gobierno de la USS, Alejandro Weber, explicó que uno de los factores que influyó en este repunte fue la política monetaria del Banco Central, señalando que la baja en la tasa de interés permitió que más personas accedieran al crédito durante los últimos seis meses.
Al analizar los distintos tramos, el mayor incremento interanual se concentró en las personas con deudas impagas superiores a $3 millones, segmento que creció un 7,3% y alcanzó las 653.691 personas. Asimismo, la mayor parte de la deuda morosa se concentró en la banca, con un monto que prácticamente duplicó al registrado en el retail, situación que se presenta con mayor severidad en los sectores de menores ingresos.
El informe también muestra que las mujeres continúan siendo mayoría entre las personas morosas. En cuanto a los grupos etarios, el único segmento que logró reducir su número de morosos fue el de 60 años o más.
Por su parte, Guillermo Figueroa, director de Chiledeudas, advirtió sobre el crecimiento de los nuevos morosos, destacando que se incorporaron 51 mil personas con deudas impagas superiores a $3 millones, lo que podría consolidar a este grupo como una población permanente en situación de morosidad.
En contraste, el tramo de 18 a 24 años fue el que registró el mayor aumento en la cantidad de personas morosas, con un alza interanual de 5,4%, alcanzando al 8,2% de la población correspondiente a ese grupo etario.




