
Irán advirtió este sábado que sus Fuerzas Armadas se encuentran en estado de máxima alerta y con “el dedo en el gatillo”, en medio de las crecientes tensiones con Estados Unidos, país que ha desplegado una gran flota naval en Oriente Medio ante una eventual acción militar contra Teherán.
El comandante en jefe del Ejército iraní, general Amir Hatami, aseguró que las fuerzas militares de la República Islámica están en completa disposición defensiva y que los movimientos del “enemigo” en la región son monitoreados de manera constante y precisa. En esa línea, advirtió que cualquier error por parte de Estados Unidos pondría en riesgo no solo su propia seguridad, sino también la estabilidad regional y la de Israel.
Las declaraciones se producen en un contexto de fuerte tensión bilateral, marcado por el despliegue de una flota estadounidense encabezada por el portaaviones Abraham Lincoln y su grupo de escolta, en paralelo a las advertencias del presidente Donald Trump, quien ha condicionado una eventual acción militar a la falta de avances en un acuerdo sobre el programa nuclear iraní y a la continuidad de la represión interna.
En este escenario, el ministro de Relaciones Exteriores de Irán, Abás Araqchí, reiteró que su país está dispuesto a negociar con Estados Unidos una salida diplomática al conflicto nuclear, siempre que se trate de conversaciones “equitativas y justas”. No obstante, cuestionó las señales contradictorias de Washington y afirmó que una negociación no puede iniciarse bajo amenazas.
Araqchí sostuvo además que una opción militar no es viable y afirmó que los bombardeos aéreos realizados en junio pasado por Estados Unidos e Israel no lograron sus objetivos, advirtiendo que un nuevo intento tendría el mismo resultado. En ese contexto, subrayó que Irán mantiene su disposición al diálogo, siempre que se den condiciones razonables.
Durante los últimos días, Turquía ha buscado mediar entre Teherán y Washington con el objetivo de evitar una nueva escalada militar en Oriente Medio y reactivar las negociaciones nucleares, las cuales permanecen estancadas desde el conflicto armado registrado en junio.




