
Estados Unidos confirmó el hundimiento del buque de guerra iraní IRIS Dena, en lo que constituye el primer ataque exitoso con torpedo disparado desde un submarino contra una nave enemiga desde la Segunda Guerra Mundial.
El secretario de Guerra estadounidense, Pete Hegseth, informó en una sesión oficial que el navío fue impactado en el Océano Índico, frente a la costa de Sri Lanka. Según detalló, la embarcación iraní fue alcanzada por un torpedo lanzado desde un submarino estadounidense mientras se encontraba en aguas internacionales.
La autoridad describió la operación como una “muerte silenciosa” y subrayó el carácter inédito del hecho en el contexto bélico moderno, al tratarse del primer hundimiento de este tipo en más de siete décadas.
El Gobierno de Sri Lanka confirmó posteriormente que la nave militar iraní se hundió en sus aguas territoriales. Equipos locales lograron rescatar a 32 marineros heridos y recuperar varios cuerpos desde el mar.
El Ministerio de Asuntos Exteriores de la nación insular informó que al menos 80 de los 180 tripulantes del IRIS Dena fallecieron en el incidente. Asimismo, precisó que el buque emitió una señal de socorro entre las 06:00 y 07:00 horas locales de este miércoles.
La fragata regresaba de participar en los ejercicios marítimos “Revisión de la Flota Internacional 2026”, realizados en febrero en la ciudad india de Vishakapatnam, cuando fue alcanzada.
El hundimiento ocurre en medio de la escalada militar iniciada el sábado, cuando Estados Unidos e Israel lanzaron un ataque a gran escala contra Irán, lo que derivó en represalias iraníes mediante el lanzamiento de misiles hacia territorio israelí y contra instalaciones estadounidenses en la región, incluida la embajada en Riad.
En paralelo, la Asociación Internacional de Líneas de Cruceros anunció la suspensión de todos los viajes hacia Medio Oriente ante el deterioro del escenario de seguridad. La organización informó que al menos seis cruceros permanecen anclados en los puertos de Dubái, Abu Dabi y Doha, con miles de pasajeros afectados por la interrupción de las conexiones aéreas.
Asimismo, la naviera griega Celestyal confirmó la cancelación de sus itinerarios programados para iniciar en marzo desde Doha y Dubái, en respuesta a la creciente inestabilidad regional.




