
El presidente del Parlamento de Irán, Mohamad Baqer Qalibaf, lanzó este domingo una advertencia al mandatario estadounidense, Donald Trump, señalando que si el conflicto bélico continúa podría generarse un fuerte impacto en el mercado energético mundial, debido a las dificultades para producir y comercializar petróleo.
A través de un mensaje publicado en la red social X, el líder iraní cuestionó las proyecciones realizadas por el presidente estadounidense respecto del comportamiento del precio del crudo.
“Trump dijo que los precios del petróleo no subirían demasiado; ahora que lo han hecho, dice que pronto se corregirán por sí solos”, afirmó Qalibaf. En ese contexto, advirtió que, si la guerra se mantiene en las actuales condiciones, “no habrá forma de vender petróleo ni capacidad para producirlo”.
El parlamentario también sostuvo que el conflicto, sumado al aumento de los costos energéticos, está afectando intereses no solo de Estados Unidos, sino también de otros países de la región y del resto del mundo.
Según explicó, desde el inicio de las hostilidades se ha visto afectado el tráfico marítimo en el estrecho de Ormuz, zona estratégica por donde circula cerca del 20% del petróleo que se comercializa a nivel global. Además, señaló que Irán ha atacado instalaciones energéticas ubicadas en Israel, Arabia Saudí y Catar, entre otros países.
En paralelo, el precio internacional del petróleo ha registrado un alza significativa en los últimos días. El barril superó los 85 dólares, lo que representa un aumento cercano al 17% respecto a los 72,5 dólares a los que cotizaba antes del inicio de los ataques.
Las declaraciones de Qalibaf se producen luego de que Israel realizara ataques contra cuatro instalaciones de almacenamiento de petróleo y un centro de transferencia de productos petrolíferos ubicados en las provincias iraníes de Teherán y Alborz.
Estos bombardeos generaron una nube tóxica sobre la ciudad, lo que llevó a la Organización de Protección Ambiental de Irán a recomendar a la población no salir de sus hogares y mantenerse resguardados.
En medio de este escenario, las autoridades iraníes también anunciaron el racionamiento de gasolina, estableciendo un límite de 20 litros diarios por persona tras los ataques registrados en las instalaciones energéticas.




