
La Guardia Revolucionaria de Irán lanzó este domingo una fuerte advertencia contra el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, al asegurar que continuará buscándolo “sin descanso” con el objetivo de acabar con su vida, en medio del creciente conflicto militar que enfrenta a Irán con Estados Unidos e Israel.
En un comunicado difundido por su oficina de relaciones públicas y publicado por el portal Sepah News, vinculado a la institución, el cuerpo militar de élite afirmó que mantendrá su ofensiva contra el jefe de gobierno israelí. “Seguiremos persiguiendo sin descanso y mataremos con fuerza al criminal primer ministro sionista, si es que sigue con vida”, señaló la declaración.
La amenaza se produjo en paralelo al anuncio de una nueva ofensiva militar iraní. Según la Guardia Revolucionaria, se trató de la 52ª oleada de ataques, dirigida contra sectores industriales en Israel y contra fuerzas estadounidenses desplegadas en Medio Oriente, aunque no se detalló el país específico donde se registraron las acciones.
El conflicto se intensificó desde el 28 de febrero, fecha considerada como el inicio de la actual escalada militar. Ese día murieron numerosos altos cargos iraníes durante ataques atribuidos a Estados Unidos e Israel, entre ellos el entonces líder supremo Alí Jameneí, el comandante en jefe de la Guardia Revolucionaria, general Mohamad Pakpur, y el jefe del Estado Mayor de las Fuerzas Armadas iraníes, general Abdorrahim Musaví.
Desde entonces, el enfrentamiento ha derivado en bombardeos diarios sobre territorio iraní, mientras Teherán ha respondido con ataques contra instalaciones energéticas y posiciones estadounidenses en la región, además del bloqueo del estratégico estrecho de Ormuz.
Las autoridades iraníes informaron el pasado 5 de marzo la última cifra oficial de víctimas, la cual asciende a 1.230 fallecidos en el país desde el inicio de las hostilidades.
En medio de este escenario, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, se refirió a la situación del líder supremo iraní, Mojtaba Jameneí —hijo del fallecido Alí Jameneí— cuya supuesta muerte ha circulado en distintos reportes. En declaraciones a la cadena NBC, el mandatario calificó esa información como “un rumor”, aunque señaló que nadie ha podido confirmar que continúe con vida.
“No sé siquiera si está vivo. Hasta ahora, nadie ha podido demostrarlo”, afirmó Trump durante una entrevista telefónica, en la que añadió que ha escuchado versiones que apuntan a su fallecimiento.
El secretario de Guerra de Estados Unidos, Peter Hegseth, había señalado previamente que Jameneí resultó herido y “desfigurado” durante el mismo bombardeo del 28 de febrero en el que murió su padre.
Trump también advirtió que Washington podría volver a bombardear la isla iraní de Jarg, considerada el principal centro de la industria petrolera del país. Según el mandatario, el reciente ataque contra esa instalación fue “uno de los bombardeos más poderosos” realizados en la historia de Medio Oriente y habría destruido completamente los objetivos militares presentes en la zona, donde se almacena cerca del 90% del petróleo que Irán exporta.
En respuesta a ese ataque, Irán aseguró que destruirá “toda la infraestructura petrolera, económica y energética relacionada con Estados Unidos” en Medio Oriente.
El presidente estadounidense también indicó que, por ahora, no está dispuesto a negociar con Teherán para poner fin al conflicto. “Irán quiere llegar a un acuerdo, y yo no quiero hacerlo porque las condiciones aún no son lo suficientemente buenas”, sostuvo, agregando que cualquier eventual negociación deberá incluir el abandono de las ambiciones nucleares iraníes.
Respecto a la situación en el estrecho de Ormuz —ruta por donde transita aproximadamente el 20% del petróleo mundial— Trump señaló que su gobierno no tiene certeza de si Irán ha desplegado minas en la zona, aunque adelantó que se realizará una “intensa labor de limpieza” y que otros países podrían sumarse a esa operación para garantizar el flujo de crudo en el mercado internacional.




