
A menos de dos semanas del próximo cambio de hora en Chile, el país se alista para dejar atrás el horario de verano y dar paso al horario de invierno, medida que impactará directamente en la rutina diaria de la población.
El ajuste se realizará la medianoche del sábado 4 de abril, momento en que los relojes deberán retrasarse en 60 minutos en gran parte del territorio nacional. Con ello, se modifican los horarios de amanecer y atardecer, influyendo en actividades cotidianas como la jornada escolar, laboral y el tiempo destinado a actividades al aire libre.
De acuerdo con lo previsto, el domingo 5 de abril amanecerá a las 6:57 horas, una hora antes en comparación con el día previo, cuando la salida del sol está fijada para las 7:57. En tanto, el atardecer también se adelantará, pasando de las 19:33 horas a las 18:32, lo que implicará tardes más cortas y noches que comienzan más temprano.
En el caso de Chile insular, específicamente en Isla de Pascua e Isla Salas y Gómez, el ajuste deberá realizarse a las 22:00 horas del mismo sábado.
La medida será obligatoria en todas las regiones del país, con excepción de Aysén y Magallanes y la Antártica Chilena, zonas que mantienen un huso horario diferenciado.
El cambio de hora responde a una práctica histórica que busca privilegiar el uso de la luz natural durante las primeras horas del día. Esta disposición se enmarca en el Decreto 224, que regula las modificaciones horarias vigentes hasta abril de 2026.




