VIDA & SALUD

Menos pantallas, más creatividad: especialistas destacan rol clave del juego manual en el desarrollo infantil

Santiago, marzo de 2026 –  En los últimos años, el uso de pantallas en la infancia ha aumentado significativamente. Tablets y smartphones forman parte de la vida cotidiana de muchos niños desde edades cada vez más tempranas. Sin embargo, diversas investigaciones advierten que una exposición excesiva puede impactar en su desarrollo, especialmente en etapas clave entre los 3 a 9 años.

Una revisión publicada en la revista científica JAMA Pediatrics, que analizó 153 estudios con niños y adolescentes de entre 2 y 19 años durante más de dos décadas, concluyó que un mayor uso de medios digitales se asocia con más síntomas depresivos, problemas de conducta y un peor rendimiento académico a largo plazo.

En ese sentido, el bienestar emocional de los estudiantes se ha instalado además como una de las principales preocupaciones del sistema educativo chileno. Estudios recientes advierten que más del 60% de los escolares presenta síntomas de ansiedad o depresión, una situación que ha sido analizada también por la revista científica Frontiers in Education, que advierte la necesidad de fortalecer estrategias de apoyo y prevención en las comunidades educativas.

A esto se suma otro desafío estructural. Según las proyecciones del Censo 2024 del Instituto Nacional de Estadísticas (INE), en Chile más de 405.000 personas no saben leer ni escribir, de las cuales cerca de 81.000 son menores en edad escolar, lo que refleja brechas que comienzan desde las primeras etapas del desarrollo.

Desde la terapia ocupacional, especialistas señalan que el aprendizaje temprano ocurre principalmente a través del movimiento, la exploración sensorial y la manipulación de objetos. En este escenario, el juego con las manos cobra especial protagonismo desde la primera infancia. Actividades como modelar o crear figuras estimulan habilidades como la coordinación ojo-mano, la creatividad y la motricidad fina, capacidades fundamentales para procesos posteriores como la escritura.

Además, el uso de materiales diseñados para el juego sensorial —seguros y adaptados para niños— favorece la exploración libre, la concentración y la regulación emocional.

El juego con materiales sensoriales también favorece la regulación emocional. La manipulación de masas moldeables, como Play-Doh, permite a los niños experimentar con texturas y formas mientras desarrollan concentración y habilidades motoras.

“En mi trabajo con niños entre 3 y 9 años utilizo frecuentemente masas moldeables como herramienta terapéutica, porque permiten trabajar motricidad fina, planificación motora y también regulación emocional de forma lúdica. Son materiales que conectan muy bien con los niños, ya que invitan a crear sin frustración y sostener la atención por más tiempo”, explica Daniela Vergara, terapeuta ocupacional y directora del centro de estimulación y desarrollo infanto-juvenil NeuroDidactic.

En esta línea, productos con décadas de trayectoria han logrado posicionarse como aliados del desarrollo infantil. Con más de 70 años en el mercado, Play-Doh se ha consolidado como la marca líder en la categoría de arte y manualidades a nivel global, destacando por estar especialmente formulado para el uso infantil, lo que permite un juego creativo, sensorial y seguro.

Si bien la tecnología forma parte de la vida cotidiana, los especialistas coinciden en que recuperar espacios de juego activo, seguro y creativo desde edades tempranas puede marcar una diferencia significativa en el desarrollo infantil.

 

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