
El Servicio Agrícola y Ganadero informó la suspensión de la certificación de exportaciones de productos avícolas, medida que en la práctica detiene de forma indefinida los envíos al extranjero, tras la confirmación del primer caso positivo de influenza aviar en una planta industrial del país.
El hallazgo se registró en aves de postura de una instalación ubicada en la comuna de El Monte, en la Región Metropolitana, lo que activó de inmediato los protocolos sanitarios establecidos para este tipo de contingencias.
En este contexto, el ministro de Agricultura, Jaime Campos, indicó que será necesario sacrificar más de 600 mil gallinas afectadas, procedimiento que deberá ir acompañado de procesos de sanitización y disposición final conforme a la normativa vigente.
La autoridad precisó que, si bien anteriormente se habían detectado casos del virus en aves silvestres y de traspatio, esta es la primera vez que se confirma un brote en una planta industrial, lo que eleva el nivel de alerta sanitaria.
Tras la notificación, Chile informó de la situación a la comunidad internacional, activando las coordinaciones correspondientes con organismos y mercados externos. La suspensión de exportaciones, según se indicó, se mantendrá vigente “por el tiempo que sea necesario” para resguardar la sanidad animal y la continuidad de la industria.
Desde el SAG se detalló que el evento fue comunicado a la Organización Mundial de Sanidad Animal, además de iniciarse gestiones a través de las agregadurías agrícolas en los principales destinos de exportación, incluyendo países con acuerdos de zonificación zoosanitaria como Estados Unidos, Canadá, México, Colombia y Reino Unido.
Asimismo, se abordarán conversaciones individuales con otros mercados con el objetivo de avanzar en una pronta reapertura y restablecer los envíos en el menor plazo posible.
Pese a la magnitud de la medida, la autoridad aseguró que el abastecimiento interno de productos avícolas, como carne de ave y huevos, se encuentra garantizado.



