
Un vehículo cargado con explosivos detonó este viernes en las cercanías del Batallón Pichincha, en la ciudad de Cali, Colombia, generando alarma entre la población y un amplio despliegue de seguridad en la zona. Pese a la gravedad del hecho, las autoridades confirmaron que no se registraron víctimas ni personas lesionadas.
El vehículo utilizado en el ataque correspondía a un microbús, desde el cual fueron lanzados explosivos hacia las instalaciones militares donde también funciona la sede de la Tercera Brigada del Ejército. Tras la acción, el vehículo explotó y se incendió en las inmediaciones del recinto.
El Ejército colombiano informó que, además del ataque principal, fueron hallados tres artefactos explosivos al interior del cantón militar y uno más en sus alrededores, lo que obligó a reforzar los protocolos de seguridad y la revisión completa del sector.
Desde la Personería de Cali condenaron enérgicamente lo ocurrido y detallaron que fueron lanzados dos cilindros explosivos al interior del batallón, los cuales no detonaron, evitando así una tragedia mayor. La entidad precisó que no hubo personas heridas y reiteró su preocupación por el riesgo generado para la ciudadanía.
Asimismo, expresó su solidaridad con la Fuerza Pública e hizo un llamado urgente a las autoridades para esclarecer los hechos, identificar a los responsables y reforzar las acciones preventivas frente a este tipo de atentados.
El Ejército confirmó que no existen afectaciones al personal militar ni a la población civil, aunque continúan las inspecciones para determinar posibles daños materiales dentro de las instalaciones.
De acuerdo con información preliminar de inteligencia militar, el atentado podría estar vinculado al grupo armado organizado residual Jaime Martínez, estructura disidente que estaría al servicio de alias Iván Mordisco, uno de los principales cabecillas de las disidencias de las antiguas FARC.
El hecho revive la preocupación por la seguridad en Cali, especialmente tras el atentado ocurrido el 21 de agosto del año pasado, cuando un camión bomba explotó cerca de la Base Aérea Marco Fidel Suárez, dejando seis civiles fallecidos.
La capital del Valle del Cauca se mantiene como una zona estratégica en el suroeste colombiano por su conexión con el océano Pacífico y la presencia activa de grupos armados ilegales, entre ellos disidencias de las FARC, el Ejército de Liberación Nacional y distintas bandas criminales.
Frente a este nuevo episodio de violencia, el alcalde de Cali, Alejandro Eder, aseguró que la ciudad enfrenta una ofensiva criminal y advirtió que el terrorismo vuelve a golpear a la comuna.
La autoridad comunal insistió en la necesidad de fortalecer la coordinación entre todas las instituciones del Estado para enfrentar con mayor firmeza a las organizaciones narcoterroristas que operan en la región.




