
El Presidente José Antonio Kast manifestó este viernes, en el marco del Día Internacional de los Trabajadores, su inquietud por el escenario laboral del país, advirtiendo la existencia de una “emergencia” ante el sostenido nivel de desempleo.
De acuerdo con cifras entregadas por el Instituto Nacional de Estadísticas (INE), la tasa de cesantía alcanzó un 8,9% en el trimestre enero-abril, mientras que en el caso de las mujeres la cifra se elevó al 10%, reflejando un impacto mayor en este segmento.
Durante una actividad realizada en el Hospital del Trabajador, el Mandatario sostuvo que el actual índice resulta “demasiado alto para nuestra nación”, subrayando que el país acumula 39 meses consecutivos con niveles sobre el 8%. En ese contexto, enfatizó que miles de personas se encuentran sin acceso a un empleo formal, lo que contrasta con la conmemoración de esta fecha.
“El trabajo, que es tan necesario y que tanto dignifica, es lo que hoy está faltando a miles de compatriotas”, afirmó, agregando que más de 900 mil chilenos no pueden celebrar contar con una ocupación estable. Asimismo, advirtió sobre la situación de cerca de dos millones y medio de personas que subsisten en la informalidad, llamando a considerar también su realidad.
En paralelo, el Jefe de Estado abordó la jornada de movilizaciones convocada para este día, solicitando que las manifestaciones se desarrollen de manera pacífica. En ese sentido, hizo un llamado a la responsabilidad de los participantes y a la protección de los bienes públicos y privados.
La movilización de la Central Unitaria de Trabajadores se llevará a cabo en distintas ciudades del país, teniendo como principal demanda la implementación de un “salario vital”, en medio del desacuerdo con el Ejecutivo respecto al reajuste del sueldo mínimo.
Mientras la organización sindical planteó un incremento del 20%, con un monto de 647 mil pesos, el Gobierno propuso un alza de 23 mil pesos. Ante la falta de consenso, la iniciativa será enviada al Congreso con una cifra final de 562 mil pesos.
Finalmente, el Presidente insistió en la necesidad de aislar hechos de violencia durante las protestas, advirtiendo que la destrucción de infraestructura y locales comerciales no solo afecta la economía, sino que también pone en riesgo la seguridad de las personas.




