
El Paris Saint-Germain selló su clasificación a la final de la Champions League tras empatar 1-1 ante el Bayern Múnich en Alemania, resultado que le permitió cerrar la serie a su favor y mantener intactas sus aspiraciones de revalidar el título continental.
El conjunto francés, vigente campeón del torneo, logró encaminar la eliminatoria desde el inicio del encuentro de vuelta gracias a la temprana anotación de Ousmane Dembélé, quien abrió el marcador a los dos minutos de juego tras una precisa combinación ofensiva. Ese gol le otorgó tranquilidad a un equipo que mostró solidez tanto en ataque como en defensa.
A diferencia del vibrante duelo de ida, el compromiso en Múnich se desarrolló con mayor control y menor intensidad ofensiva, con un PSG que supo administrar la ventaja y neutralizar las principales armas del conjunto alemán.
El equipo dirigido por Luis Enrique destacó por su orden táctico, movilidad y capacidad para cerrar espacios, limitando las opciones de un Bayern que no logró desplegar con regularidad su habitual poder ofensivo, pese a algunos intentos aislados.
Durante el primer tiempo, dos jugadas de manos generaron polémica en el área parisina, sin que se tradujeran en sanciones determinantes. En paralelo, ambos arqueros tuvieron intervenciones clave para evitar nuevas conquistas.
En el complemento, el PSG mantuvo el control del juego e incluso generó las ocasiones más claras para ampliar la ventaja. Sin embargo, el Bayern encontró el empate en el minuto 94 a través de Harry Kane, cuando el desenlace ya estaba prácticamente definido.
Con este resultado, el conjunto parisino disputará una nueva final del torneo, programada para el próximo 30 de mayo en Budapest, donde enfrentará al Arsenal en busca de un nuevo título europeo.




