
El grupo Inter IKEA, propietario de la marca de la reconocida cadena sueca de muebles y artículos para el hogar, anunció un proceso de reducción de personal que implicará el despido de 850 trabajadores a nivel mundial, como parte de una reestructuración destinada a simplificar el funcionamiento de la compañía.
La medida afectará aproximadamente al 3% de la fuerza laboral total de la empresa y contempla cerca de 300 desvinculaciones en Suecia, uno de los principales centros operativos de la firma.
La decisión fue comunicada por ejecutivos de la compañía, quienes señalaron que la organización ha adquirido una estructura demasiado compleja y fragmentada, situación que, según explicaron, dificulta responder con rapidez en un entorno que exige mayor eficiencia y capacidad de adaptación.
Desde la empresa indicaron que el objetivo es reorganizar recursos y avanzar hacia una estructura más ágil, proceso que continuará desarrollándose durante los próximos meses y que proyecta estar completamente implementado antes de finalizar el año.
La compañía precisó además que el impacto definitivo del ajuste será determinado a medida que avance la reorganización interna.
El anuncio se suma a una medida similar informada anteriormente por Ingka Group, principal operador comercial de IKEA, que durante marzo comunicó el recorte de cerca de 900 puestos de trabajo, argumentando también la necesidad de simplificar su estructura organizacional.
Con ello, las distintas áreas vinculadas a la operación global de la marca avanzan en un proceso de ajuste destinado a redefinir su funcionamiento y enfrentar los nuevos desafíos del mercado internacional.




