
Las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI) ordenaron este sábado la evacuación de siete localidades del sur de Líbano, ubicadas en las cercanías de la ciudad de Nabatiyeh, ante la posibilidad de nuevos ataques en la zona.
La medida se produce en un contexto de creciente tensión fronteriza y luego de que el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, asegurara que las operaciones militares continúan avanzando en territorio libanés.
Durante los últimos días, Israel ha intensificado sus acciones aéreas y terrestres en el sur de Líbano, argumentando que los operativos están dirigidos contra posiciones del grupo chiita Hezbolá, organización respaldada por Irán y considerada uno de los principales actores armados de la región.
La escalada ha tenido consecuencias humanas significativas. De acuerdo con el Ministerio de Salud de Líbano, los bombardeos israelíes realizados el viernes sobre cerca de una treintena de localidades dejaron al menos 11 personas fallecidas en la región de Tiro, entre ellas un socorrista, además de ocho heridos.
El recrudecimiento de los enfrentamientos ocurre pese al alto al fuego vigente entre ambas partes desde el 17 de abril. Sin embargo, el acuerdo ha registrado reiteradas violaciones y no ha logrado detener completamente las hostilidades, que en las últimas jornadas han mostrado un aumento de intensidad.
La situación mantiene en alerta a las comunidades del sur de Líbano, mientras la comunidad internacional sigue de cerca la evolución de un conflicto que amenaza con ampliar la inestabilidad en Medio Oriente.




