
En su última cadena nacional como presidente de la República, Gabriel Boric se dirigió la noche de este martes al país desde el Palacio de La Moneda, donde realizó un balance de su administración y una reflexión sobre los cuatro años de gobierno.
El mandatario inició su mensaje a las 21:00 horas con un saludo a la ciudadanía, señalando que se trataba de su último discurso como jefe de Estado. En su intervención, evocó un recorrido simbólico por el país, destacando la diversidad geográfica y el carácter de la población.
Durante su alocución, Boric sostuvo que, tras su periodo en el poder, Chile se encuentra en mejores condiciones que al inicio de su mandato. Según expresó, esa convicción surge de haber recorrido el territorio nacional y de conocer de cerca las realidades de distintas comunidades.
En su discurso también reconoció el trabajo de los expresidentes Patricio Aylwin, Eduardo Frei, Ricardo Lagos, Michelle Bachelet y Sebastián Piñera, afirmando que la construcción del país responde a una continuidad entre distintas administraciones y visiones políticas.
El jefe de Estado recordó que asumió el cargo con 36 años y que culmina su mandato a los 40. En ese contexto, aseguró que enfrentó la responsabilidad con humildad y que durante su gestión intentó dar lo mejor de sí para cumplir con el mandato entregado por la ciudadanía.
Boric destacó además el rol de las personas en el desarrollo del país, mencionando especialmente a trabajadores, familias y ciudadanos que, según dijo, han sido la principal motivación para el trabajo cotidiano del gobierno.
En la segunda parte de su mensaje, el mandatario realizó una autocrítica sobre los desafíos pendientes de su administración. Entre ellos mencionó la imposibilidad de concretar el fin del Crédito con Aval del Estado (CAE) y la aprobación del proyecto Sala Cuna para Chile, iniciativas que —según señaló— contaban con consenso técnico pero no lograron el respaldo político necesario.
Asimismo, reconoció que durante su gobierno se cometieron errores que deberán ser analizados con mayor profundidad en el futuro. En ese sentido, mencionó particularmente el manejo del denominado caso Monsalve y el proceso fallido de compra de la casa del expresidente Salvador Allende.
El presidente saliente concluyó su reflexión asegurando que deja el cargo con tranquilidad respecto de su actuación, afirmando que culmina su mandato “con la frente en alto y con las manos limpias”.




