
Un operativo conjunto permitió desarticular una estructura criminal dedicada a la extracción y comercialización ilegal de machas en la comuna de Caldera, Región de Atacama, con un saldo de nueve personas detenidas y la incautación de más de una tonelada del recurso marino.
El procedimiento fue resultado de una investigación que se extendió por más de un año y que estuvo a cargo de la Brigada Investigadora de Delitos Contra el Medio Ambiente y Patrimonio Cultural de la PDI, en coordinación con la Fiscalía de Atacama, Sernapesca y la Armada. La acción se concretó en el sector de Bahía Cisne, donde los imputados fueron sorprendidos en flagrancia extrayendo el recurso desde Playa Las Salinas.
En total, se incautaron 1.382 kilos de machas, especie cuyo nombre científico es Mesodesma donacium, lo que representa un avalúo cercano a los siete millones de pesos en el mercado ilegal. Además, se decomisaron 3 millones 480 mil pesos en efectivo y dos vehículos utilizados para la comisión del delito, avaluados en más de 45 millones de pesos.
De acuerdo con los antecedentes, la organización operaba mediante el reclutamiento de buzos mariscadores que aprovechaban las condiciones de marea baja para extraer el recurso. Posteriormente, las machas eran trasladadas en embarcaciones hacia Bahía Cisne, donde se realizaba su acopio y empaquetado, para luego ser distribuidas hacia la localidad de Tongoy, donde se concretaba su comercialización ilícita.
Desde la Fiscalía se indicó que las diligencias permitieron establecer no solo la extracción ilegal de un recurso en veda —vigente en la región al menos hasta el año 2030—, sino también la existencia de una asociación delictual, lo que eleva las sanciones penales asociadas a este tipo de ilícitos.
Los nueve detenidos, todos de nacionalidad chilena, fueron formalizados ante el Juzgado de Garantía de Copiapó, instancia en la que se decretó la medida cautelar de arresto domiciliario nocturno.
Las autoridades destacaron el resultado del operativo como un golpe relevante al crimen organizado en el borde costero, subrayando la importancia de la coordinación interinstitucional para enfrentar la extracción indiscriminada de recursos hidrobiológicos y resguardar la sustentabilidad de la actividad pesquera en la región.



