
Representantes de siete países productores de petróleo de la alianza OPEP+ anunciaron este domingo un nuevo incremento en la producción de crudo, en una decisión que se da en un contexto marcado por la incertidumbre en los mercados internacionales.
La medida, adoptada en una reunión telemática, contempla un aumento de 188.000 barriles diarios a partir de junio. Este ajuste se suma al alza previamente definida en abril, de 206.000 barriles diarios, lo que —según el bloque— reafirma su compromiso con la estabilidad del mercado energético.
En la cita participaron Arabia Saudí, Irak, Kuwait y Argelia, integrantes de la OPEP, junto a Rusia, Omán y Kazajistán como países aliados. En el comunicado conjunto, los productores señalaron que continuarán monitoreando de cerca las condiciones del mercado, con el objetivo de responder de manera oportuna a eventuales cambios.
No obstante, el incremento anunciado tiene un carácter más bien teórico, debido a las dificultades que enfrentan algunos productores del Golfo Pérsico para exportar crudo, en medio del bloqueo del estrecho de Ormuz por la guerra aún no resuelta entre Irán y Estados Unidos.
El acuerdo se enmarca en el tercer aumento consecutivo de producción en lo que va del año, y se produce pocos días después de la salida de Emiratos Árabes Unidos de la OPEP+. En encuentros anteriores durante 2026, se habían pactado incrementos similares, aunque en esta ocasión se ajustan a la nueva composición del grupo.
Las tensiones geopolíticas también han impactado en los niveles de producción. Durante marzo, la producción acumulada de los países de la OPEP registró una caída de 27,5%, influida por las complicaciones en el tránsito por el estrecho de Ormuz, por donde circula cerca del 20% del crudo exportado a nivel mundial.
En este escenario, solo algunos miembros del bloque —principalmente Arabia Saudí— mantienen capacidad disponible para elevar su producción. En paralelo, Emiratos Árabes Unidos proyecta incrementar significativamente su bombeo en el futuro, una vez que se estabilice la situación en la región.
El contexto internacional también ha repercutido en los precios del petróleo, que durante la última semana alcanzaron máximos en cuatro años. La falta de acuerdo entre Irán y Estados Unidos ha elevado la preocupación en los mercados, donde analistas advierten sobre posibles interrupciones en el suministro global y sus efectos en la inflación de economías industrializadas.




