
Con el avance del otoño y los cambios bruscos de temperatura, las molestias respiratorias comienzan a transformarse en una constante para muchas personas. Resfríos, congestión nasal, tos y alergias no solo afectan el bienestar general, sino que también tienen un impacto directo sobre la salud vocal, provocando un aumento de consultas por ronquera, fatiga vocal y disfonías.
Según explica Gonzalo Gallardo, director de la Escuela de Fonoaudiología de la Universidad Andrés Bello, durante esta época del año se combinan distintos factores que aumentan el riesgo de problemas de voz. “Comienzan a circular más virus respiratorios y aparecen cuadros gripales, congestión, tos y carraspera, lo que genera irritación e inflamación en la laringe, donde se encuentran los pliegues vocales”, señala.
A esto se suman los cambios repentinos entre ambientes fríos y espacios calefaccionados, una situación que puede alterar la hidratación de las mucosas y afectar el funcionamiento normal de las cuerdas vocales. “La voz es muy sensible al estado general del cuerpo y también al entorno ambiental, por eso durante el otoño suele resentirse con mayor facilidad”, agrega.
Los errores que dañan la voz sin que lo notes
1. Hablar fuerte en ambientes con ruido
Uno de los hábitos más frecuentes es elevar constantemente la voz para hacerse escuchar. Esto ocurre en oficinas, restaurantes, reuniones familiares o incluso en espacios públicos.
“Hablar fuerte de manera repetitiva genera un desgaste progresivo de la voz y aumenta el esfuerzo que realizan las cuerdas vocales”, explica Gallardo.
2. Seguir usando la voz normalmente cuando existe congestión o resfrío
Muchas personas mantienen su rutina habitual aunque presenten irritación o molestias respiratorias.
“Existe la idea de que la ronquera o la molestia pasarán solas, pero seguir forzando la voz cuando ya hay inflamación puede aumentar el daño y prolongar los síntomas”, señala el especialista.
3. Carraspear constantemente
Aunque parezca un gesto inofensivo, aclarar la garganta de forma repetitiva puede irritar aún más las estructuras vocales.
Los especialistas recomiendan reemplazar este hábito por pequeños sorbos de agua o una deglución suave para evitar generar más fricción en la zona.
4. Pasar muchas horas hablando sin pausas
Las largas reuniones virtuales, el teletrabajo y el uso continuo de audífonos también han generado nuevas formas de sobreuso vocal.
“Muchas personas aumentan la intensidad de la voz sin darse cuenta o pasan horas hablando sin descanso, lo que favorece la aparición de cansancio vocal”, comenta Gallardo.
5. Tomar menos agua porque hace frío
Durante otoño e invierno disminuye la sensación de sed y muchas personas reducen su consumo de agua.
“La hidratación es fundamental. Cuando disminuye, las cuerdas vocales pierden flexibilidad y necesitan hacer un mayor esfuerzo para producir la voz, generando cansancio e incluso aumentando el riesgo de lesiones”, explica.
Además, el académico advierte que el exceso de cafeína, alcohol y los ambientes demasiado secos pueden potenciar esa sensación de sequedad.
Para prevenir problemas vocales, los especialistas recomiendan mantener una hidratación constante, evitar hablar por encima del ruido ambiental, realizar pausas vocales durante el día y dormir adecuadamente.
“La voz no es solo una herramienta de comunicación; también refleja nuestro estado general de salud. Cuando aparecen molestias persistentes o una disfonía que dura más de una o dos semanas, es importante consultar con un especialista”, concluye Gallardo.




