
Un estudiante de 15 años con Trastorno del Espectro Autista (TEA) debió ser trasladado a un centro asistencial luego de resultar con lesiones tras una agresión ocurrida al interior de la Escuela Santa Julia de Viña del Mar, en la región de Valparaíso. El hecho se produjo después de una clase de educación física y volvió a encender las alertas sobre situaciones de violencia escolar y hostigamiento entre estudiantes.
Según los antecedentes conocidos, el adolescente habría sido víctima de reiterados episodios de bullying por parte de un compañero. La situación escaló durante la jornada cuando el agresor presuntamente lanzó insultos relacionados con el aspecto físico del menor, desencadenando una pelea en los camarines del establecimiento.
Producto del incidente, el estudiante sufrió un corte en una ceja y diversas contusiones, por lo que fue trasladado por su madre hasta el Hospital Gustavo Fricke de Viña del Mar, donde recibió atención médica y curaciones por sus lesiones.
De acuerdo con lo señalado por la familia, el joven había llegado este año a la Escuela Santa Julia tras haber enfrentado episodios de hostigamiento en otro establecimiento educacional. Según el relato, inicialmente habría sido objeto de bromas y comentarios de otros estudiantes, situación que posteriormente habría derivado en insultos y la agresión física registrada recientemente.
La madre del menor, Polette Cárdenas, cuestionó la respuesta entregada por el establecimiento educacional tras lo ocurrido, afirmando que su hijo no recibió primeros auxilios en el lugar. Además, manifestó su preocupación por la seguridad del estudiante y sostuvo que espera medidas más drásticas respecto del presunto agresor.
En paralelo, especialistas advirtieron sobre la necesidad de detectar oportunamente situaciones de vulneración que afecten a estudiantes con condiciones del espectro autista. En ese contexto, se enfatizó que algunos menores pueden enfrentar mayores dificultades en los procesos de interacción social, lo que los vuelve más vulnerables frente a dinámicas de exclusión o violencia escolar.
Tras lo ocurrido, desde el Servicio Local de Educación Pública informaron que se activó un protocolo de resguardo para el estudiante afectado, además de acompañamiento a la familia y la aplicación de medidas orientadas a abordar el caso dentro de la comunidad educativa. Asimismo, el caso ya derivó en acciones y antecedentes puestos a disposición de la Fiscalía.



