
El presidente de Rusia, Vladimir Putin, inició este martes una visita oficial a China para sostener una reunión con su homólogo Xi Jinping, en un encuentro marcado por una amplia agenda internacional y que podría reforzar aún más la alianza política y económica entre ambas potencias.
Desde el gobierno ruso adelantaron que las conversaciones incluirán asuntos bilaterales y el análisis de las principales crisis que afectan actualmente al escenario mundial. Entre los temas que podrían ser abordados figuran diversos focos de tensión internacional, en materias donde Moscú y Pekín han mantenido posiciones similares en los últimos años.
Las autoridades rusas también señalaron que durante la cita podría surgir el análisis de recientes movimientos diplomáticos internacionales, incluyendo la visita realizada la semana pasada a China por el presidente estadounidense Donald Trump.
El viaje del mandatario ruso además tiene un importante componente económico. Entre las expectativas del Kremlin figura avanzar en acuerdos estratégicos vinculados a exportaciones de petróleo y gas, áreas consideradas fundamentales dentro de la relación entre ambos países.
La visita ocurre en un contexto de alta actividad diplomática en Pekín y coincide con el aniversario número 25 del Acuerdo de Buena Vecindad, Amistad y Cooperación firmado entre Rusia y China en 2001, considerado uno de los pilares de la estrecha relación que mantienen ambas naciones.
En paralelo, desde Moscú insistieron en que la relación entre ambos países no está dirigida contra terceros actores, aunque reconocieron que sus posiciones internacionales coinciden en diversos temas de política exterior.




