
Santiago, 19 de mayo de 2026. Se estima que entre el 3% y el 5% de la población mundial tiene o desarrollará un aneurisma cerebral a lo largo de su vida. Esta condición, que consiste en una protuberancia o «globo» que se forma en la pared de un vaso sanguíneo del cerebro y, en la mayoría de los casos, puede pasar inadvertida durante años. El principal riesgo ocurre cuando el aneurisma se rompe, provocando una hemorragia subaracnoidea, una emergencia médica que requiere atención inmediata y que puede dejar graves secuelas neurológicas o incluso causar la muerte.
Frente a este escenario, el diagnóstico precoz y el acceso a tratamientos especializados resultan fundamentales para mejorar el pronóstico de los pacientes. “Un aneurisma cerebral es como una zona debilitada en un neumático que se infla por la presión. El gran desafío es que muchos son asintomáticos hasta que se rompen, pero hoy contamos con tecnología de vanguardia para detectarlos y tratarlos de forma mínimamente invasiva”, explica la Dra. Sophie Scheel, neurocirujana de Clínica INDISA.
De acuerdo con Mayo Clinic, las causas exactas no siempre son claras, pero existen factores que debilitan las paredes arteriales con el tiempo. El tabaquismo, la hipertensión arterial mal controlada y los antecedentes familiares son los principales factores de riesgo modificables y genéticos.
Factores de riesgo y prevención
El riesgo de desarrollar un aneurisma aumenta con la edad y es más frecuente en mujeres que en hombres. Además, si existen antecedentes familiares de aneurismas, el riesgo también es mayor.“Mantener un control estricto de la presión arterial y evitar el tabaco son las medidas de prevención más efectivas que un paciente puede tomar en su día a día”, agrega la especialista. La prevención también puede realizarse a tiempo mediante estudios dirigidos en personas con factores de riesgo o antecedentes familiares.
Síntomas de alerta
Cuando un aneurisma se rompe, el síntoma más característico es el llamado «peor dolor de cabeza de la vida». Entre las principales señales de emergencia se encuentran:
● Dolor de cabeza súbito e intenso.
● Náuseas y vómitos.
● Rigidez de nuca.
● Visión borrosa o doble.
● Sensibilidad a la luz (fotofobia).
● Pérdida del conocimiento o confusión.
La Dra. Sophie Scheel enfatiza que “ante cualquiera de estos síntomas, la atención debe ser inmediata. En neurología, el tiempo es cerebro, y cada minuto cuenta para minimizar las secuelas neurológicas”.
Tratamientos modernos
El manejo médico ha evolucionado significativamente. Según la American Association of Neurological Surgeons, existen dos vías principales: el clipaje quirúrgico (colocación de un clip metálico) y el tratamiento endovascular, que utiliza catéteres para rellenar el aneurisma con filamentos de platino o instalar stents desviadores de flujo sin necesidad de abrir el cráneo.
En Clínica INDISA, el equipo de Neurocirugía cuenta con especialistas e infraestructura de alta complejidad para realizar diagnósticos precisos mediante angiotomografías y angiografías digitales, permitiendo un abordaje personalizado para cada paciente.




