
Luego de un proceso planificado y desarrollado de manera gradual, este lunes 12 de enero se concreta el cierre definitivo del Servicio Nacional de Menores (Sename), poniendo término a la institución que durante 46 años estuvo a cargo de la protección de niños, niñas y adolescentes en Chile, así como de jóvenes que infringieron la ley.
El proceso de transformación comenzó en 2021 con la creación del Servicio Nacional de Protección Especializada a la Niñez y Adolescencia, dependiente del Ministerio de Desarrollo Social y Familia, entidad que asumió de manera exclusiva la protección de niños, niñas y adolescentes gravemente vulnerados en sus derechos.
Con esta reorganización, el Estado avanzó en la separación definitiva de las funciones de protección y de justicia juvenil, estableciendo una estructura orientada a una atención más especializada y focalizada.
Posteriormente, en enero de 2024, se inició en la zona norte del país el cierre gradual del Sename en su rol vinculado a la justicia juvenil. Este proceso continuó en la zona sur a comienzos de 2025 y concluye ahora en la zona centro, completando así el término total de sus funciones.
Con este hito, las atribuciones que aún ejercía el servicio son traspasadas al Servicio Nacional de Reinserción Social Juvenil, entidad especializada encargada de administrar y ejecutar las medidas y sanciones establecidas en la Ley N°20.084.
Desde el propio servicio, se realizó una valoración tras el cierre. El Sename fue el primer organismo público en Chile dedicado de manera integral a la niñez y adolescencia, asumiendo tanto labores de protección como de reinserción social.
La directora del Sename durante los años 2024 y 2025, María Eugenia Fernández, quien lideró el proceso de cierre, señaló que “más allá de las distintas etapas que marcaron su historia, el cierre del Sename representa también un reconocimiento al trabajo de miles de funcionarias y funcionarios, así como de equipos colaboradores, que entregaron su compromiso y vocación al servicio de niños, niñas y adolescentes en situación de mayor vulnerabilidad”.
Asimismo, indicó que “estos 46 años de experiencia permitieron un crecimiento institucional cuyos aprendizajes han sido traspasados a la nueva institucionalidad, con el objetivo de seguir fortaleciendo la reinserción y el cumplimiento de los objetivos de la ley”.
De esta manera, se abre una nueva etapa para el Estado de Chile, con dos servicios especializados orientados a fortalecer la protección de derechos y la reinserción social y laboral juvenil, con el foco puesto en el bienestar y la dignidad de los niños, niñas y adolescentes del país.




