
Un deterioro en el estado de ánimo de la población evidenció la última edición del estudio 5C, correspondiente a la primera semana de abril de 2026, donde se registró un aumento significativo de las emociones negativas y una disminución de los niveles de felicidad.
De acuerdo con los resultados, un 56% de los encuestados manifestó experimentar sentimientos negativos, alcanzando el nivel más alto desde que comenzó la medición en septiembre de 2024. En contraste, las emociones positivas descendieron a un 41%, marcando su punto más bajo en el mismo periodo.
El informe también reflejó un incremento en los niveles de estrés, que subieron cuatro puntos porcentuales, mientras que la felicidad retrocedió tres puntos. Ambos indicadores quedaron en niveles similares tras un periodo de un año y tres meses.
En cuanto a las emociones predominantes, el cansancio se posicionó como la más frecuente, con un 31% de las respuestas, superando ampliamente a otras sensaciones como el optimismo, que alcanzó un 21%, el sentirse contento con un 10% y la tristeza con un 8%. Más atrás se ubicaron emociones como el miedo, la soledad y la felicidad, todas con porcentajes menores.
Desde el ámbito académico, se advirtió que estos resultados reflejan un escenario complejo. La especialista Romina León sostuvo que las cifras evidencian un deterioro sostenido en el ánimo de los chilenos, el cual podría estar consolidándose como una condición persistente y no solo como una reacción a situaciones coyunturales.
Asimismo, señaló que este fenómeno podría tener efectos en la convivencia social, al incrementar la irritabilidad, reducir la tolerancia y debilitar los vínculos entre las personas.
En esa línea, también se planteó que el contexto actual demanda un rol activo de los liderazgos, destacando la necesidad de promover espacios de reflexión y equilibrio frente a un escenario marcado por la polarización, con el objetivo de enfrentar de mejor manera las dificultades cotidianas.



