
La OTAN atraviesa uno de sus momentos más delicados en medio de crecientes tensiones internas, cuestionamientos desde Estados Unidos y diferencias entre sus países miembros respecto a conflictos internacionales como la guerra en Medio Oriente.
En este escenario, un informe internacional señala que la alianza militar estaría evaluando suspender sus reuniones anuales de jefes de Estado y de Gobierno, encuentros que se realizan de manera periódica desde al menos 2018.
La medida buscaría evitar nuevos roces entre líderes europeos y el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, quien ha manifestado públicamente su intención de retirar a su país del bloque y ha endurecido su postura frente a varios aliados.
Según los antecedentes, la última cumbre anual bajo el formato actual se desarrollaría en julio próximo en Turquía. Posteriormente, el calendario podría modificarse de forma importante.
Incluso, se analiza que la cumbre de 2027, prevista inicialmente en Albania, pueda trasladarse para el otoño de ese año, mientras que en 2028 no se realizaría ninguna reunión, coincidiendo con las elecciones presidenciales en Estados Unidos y el último año completo del actual mandato de Trump.
Además, algunos países miembros estarían impulsando la idea de que estas cumbres se celebren cada dos años, aunque hasta ahora no existe una decisión definitiva y la determinación final quedaría en manos del secretario general de la OTAN, Mark Rutte.
Otro de los factores que influye en esta discusión es el creciente clima de presión entre las potencias aliadas, donde cada encuentro genera exigencias por mostrar resultados inmediatos en materia de seguridad y defensa.
Desde la organización, sin embargo, recalcaron que seguirán existiendo reuniones periódicas entre los líderes de los países miembros y que la coordinación en temas de seguridad compartida continuará siendo una prioridad.
En paralelo, Donald Trump ha intensificado su presión sobre dos aliados estratégicos de la OTAN: España y Reino Unido, debido a su negativa de respaldar plenamente a Estados Unidos en el conflicto con Irán.
Respecto a Londres, desde la Casa Blanca incluso se ha evaluado retirar el respaldo estadounidense al reconocimiento de la soberanía británica sobre las islas Malvinas, situación que generó reacciones tanto en Reino Unido como en Argentina.
En el caso de España, Washington también habría considerado impulsar su suspensión dentro de la OTAN, aunque desde la propia alianza advirtieron que esa posibilidad no está contemplada dentro de sus estatutos.




