
Santiago, Chile – 14 de abril de 2026 – En un escenario marcado por la rápida adopción de inteligencia artificial, el principal desafío para trabajadores, empresas y sistemas educativos ya no es solo adquirir nuevos conocimientos, sino también desaprender habilidades que han quedado obsoletas.
El análisis, basado en tendencias globales y en la visión del experto internacional en educación y transformación digital Martin Bean, sostiene que la velocidad del cambio tecnológico está superando la capacidad de adaptación de los modelos educativos tradicionales, incluso en países como Chile. Desde liderar productos educativos globales en Microsoft hasta desempeñarse como vicecanciller y presidente de The Open University, en el Reino Unido, y de RMIT University, en Australia, Bean ha sido testigo de los cambios profundos en la forma en que aprendemos y trabajamos.
“Estamos transitando desde un modelo donde el conocimiento era acumulativo, hacia uno donde también es necesario soltar lo aprendido para mantenerse vigente. Los sistemas educativos que logren adaptarse a esta lógica serán clave para el desarrollo del talento”, sostiene Bean.
Estimaciones del World Economic Forum indican que cerca del 59% de los trabajadores deberá reconvertir sus habilidades hacia 2030, impulsados por la automatización y la inteligencia artificial.
En este contexto, la inteligencia artificial no solo está transformando los empleos, sino también los criterios con los que el mercado evalúa el talento. La acumulación de títulos pierde peso frente a la capacidad de adaptarse, actualizarse y dejar atrás conocimientos que ya no responden a las necesidades actuales. “Estamos entrando en una economía donde aferrarse a lo que se sabe puede ser más riesgoso que no saber”, plantea Bean, subrayando que el desaprendizaje se convierte en una habilidad crítica.
Para Instructure, la empresa creadora de Canvas LMS, uno de los sistemas de gestión del aprendizaje más usados del mundo y por algunas de las mejores universidades de Chile, este escenario plantea un desafío estratégico para el país, particularmente en términos de productividad y competitividad. La capacidad de formar talento que no solo aprenda, sino que también sea capaz de adaptarse rápidamente, será clave para responder a las nuevas dinámicas del mercado laboral. “La gente quiere aprender y crecer, pero muchas organizaciones tienen dificultades para convertir ese esfuerzo en valor real”, dijo Carolina Rivas, vicepresidenta para América Latina de Instructure. “Debemos ayudar a las organizaciones a diseñar y ofrecer rutas de aprendizaje personalizadas, alineadas directamente con habilidades específicas y al mismo tiempo hacer que el progreso sea transferible, medible y preparado para escalar a medida que evolucionan las necesidades de la fuerza laboral”.
En este marco, las microcredenciales se consolidan como una herramienta relevante para cerrar brechas de habilidades, al permitir procesos formativos más ágiles, específicos y alineados con las necesidades de la industria. A diferencia de los modelos tradicionales, estas certificaciones permiten validar competencias en ciclos más cortos y facilitar la actualización permanente del talento.
Desde la compañía destacan que plataformas como Canvas están evolucionando para responder a este nuevo paradigma, integrando modelos de aprendizaje flexibles, personalizados y orientados a habilidades, que permiten a las personas avanzar y reingresar a procesos formativos a lo largo de su vida laboral.




