
El Fondo Monetario Internacional ajustó a la baja su proyección de crecimiento para la economía chilena en 2026, situándola en 2,2%, por debajo del 2,4% estimado previamente, en el marco de su más reciente informe de Perspectivas Económicas Mundiales.
El organismo también redujo su previsión para 2027, dejándola en 2,5%, tras la evaluación realizada durante la misión del Artículo IV en el país, donde se analizaron las políticas fiscales, monetarias y financieras. Estos ajustes se producen en un escenario marcado por una mejora de las condiciones externas y una consolidación fiscal gradual.
Pese al recorte, el FMI mantiene una visión de crecimiento respecto a estimaciones anteriores, apoyada principalmente por el buen desempeño del cobre, cuyo precio se mantiene en niveles elevados cercanos a los 6 dólares por libra. Sin embargo, advirtió que factores como el alza del petróleo y un entorno financiero internacional más restrictivo podrían afectar la expansión económica.
El informe también señaló que el crecimiento enfrenta un contexto de alta incertidumbre, especialmente por el impacto que podría tener una prolongación de conflictos internacionales en los precios energéticos, lo que repercutiría en la renta disponible y en las condiciones productivas del país.
En materia inflacionaria, el organismo anticipó que la inflación podría superar de forma temporal la meta del 3% fijada por el Banco Central durante 2026 y comienzos de 2027.
Respecto al plan de Reconstrucción y Desarrollo Económico y Social impulsado por el Presidente José Antonio Kast, el FMI valoró su potencial para impulsar el crecimiento a mediano plazo, aunque advirtió que algunas de sus proyecciones podrían ser “algo optimistas”.
En particular, el organismo planteó la necesidad de evaluar el impacto fiscal de medidas como el crédito tributario al empleo y la reducción del impuesto corporativo, señalando que cualquier brecha fiscal adicional deberá ser compensada mediante ajustes equivalentes en ingresos o gastos.
Asimismo, recomendó revisar aspectos del proyecto que no estén directamente vinculados al crecimiento y el empleo, con el objetivo de contener presiones sobre las finanzas públicas.
Pese a estos reparos, el FMI indicó que el escenario podría ser favorable para Chile si se mantienen altos los precios del cobre y se consolidan reformas orientadas a fomentar la inversión, lo que permitiría acercar el crecimiento económico a niveles cercanos al 3% en el periodo 2027-2030.




