
La crisis que atraviesa el arbitraje chileno continúa profundizándose y ya no solo tiene en el centro de las críticas al presidente de la Comisión de Árbitros, Roberto Tobar. En las últimas semanas, los cuestionamientos también comenzaron a dirigirse hacia Julio Bascuñán, actual jefe del VAR en el fútbol nacional.
De acuerdo a antecedentes surgidos en medio del creciente debate por el desempeño referil en la Liga de Primera y la Copa de la Liga, varios clubes manifestaron su preocupación por el funcionamiento del videoarbitraje y el nivel mostrado por quienes operan desde la cabina.
Las instituciones apuntan directamente a la gestión de Bascuñán, acusando que el VAR no estaría cumpliendo adecuadamente su rol de apoyo y corrección a los árbitros que dirigen dentro del terreno de juego.
Según sostienen desde algunos sectores del fútbol chileno, esta falta de respaldo habría derivado en decisiones erróneas y polémicas arbitrales que terminaron influyendo en partidos importantes del torneo nacional, aumentando el malestar entre dirigentes y equipos.
La situación se suma a las constantes críticas que ha recibido la Comisión de Árbitros por el desempeño general de los jueces durante la temporada, en medio de una creciente presión sobre el funcionamiento del sistema arbitral.
Julio Bascuñán asumió como jefe del VAR a fines de 2022, inmediatamente después de poner término a su carrera como árbitro profesional. Su retiro se concretó tras participar como juez de video en la Copa del Mundo de Qatar 2022, torneo que marcó el cierre de su trayectoria en el arbitraje activo.




