
El líder norcoreano, Kim Jong-un, fue reelegido como presidente del Comité de Asuntos de Estado, consolidándose nuevamente en el cargo más alto del principal órgano de dirección política del país, según informó este lunes la agencia estatal KCNA.
La designación se concretó durante la primera sesión de la nueva legislatura de la Asamblea Popular Suprema, realizada en Pionyang, tras los comicios parlamentarios celebrados a mediados de marzo. Con ello, Kim inicia su tercer mandato consecutivo al frente de esta instancia, considerada la máxima autoridad en Corea del Norte.
Además de su rol en el Comité de Asuntos de Estado, el líder mantiene su posición como secretario general del Partido de los Trabajadores, reforzando su control sobre la estructura política del régimen.
La sesión marcó el inicio de la 15ª legislatura del Parlamento norcoreano, organismo que tradicionalmente cumple una función formal al ratificar las decisiones adoptadas por el liderazgo del país y el partido gobernante.
Durante el encuentro, que se extiende habitualmente por dos jornadas, se contempla la revisión de la implementación del plan quinquenal de desarrollo económico aprobado en el noveno congreso partidario, así como eventuales modificaciones a la Constitución.
Entre los temas que podrían ser abordados destaca la posible inclusión formal en la Carta Magna de la doctrina promovida por Kim, que define a Corea del Sur como un “Estado hostil”. Esta eventual reforma reforzaría la postura de considerar a ambas Coreas como naciones enfrentadas, lo que marcaría un giro en el escenario regional.
De concretarse, dicha medida podría tensionar los intentos de acercamiento impulsados por la actual administración surcoreana encabezada por Lee Jae-myung.
En paralelo, la nueva conformación del Comité de Asuntos de Estado no incluye a Kim Yo-jong, hermana del líder y figura influyente dentro del régimen. No obstante, su ausencia se vincularía con su reciente nombramiento como directora del Departamento de Asuntos Generales del Comité Central del partido, cargo que fortalecería su cercanía con el mandatario.




