INTERNACIONAL

Perú avanza en compra de cazas F-16 Block 70 y remece el equilibrio militar en Sudamérica

El Gobierno peruano se encuentra afinando los detalles para concretar la eventual adquisición de una moderna flota de aviones de combate, en una decisión que podría redefinir el escenario de defensa en la región, tras meses de բանակցaciones reservadas y evaluaciones técnicas.

La operación considera la compra de cazas F-16 Block 70, una de las versiones más avanzadas de este modelo, lo que —según análisis especializados— posicionaría a Perú con capacidades aéreas superiores a las de varios países sudamericanos. No obstante, el presidente interino José María Balcázar indicó que la decisión final será adoptada por la próxima administración, aunque el proceso se encuentra en una fase avanzada.

El acuerdo en desarrollo contempla dos lotes de 12 aeronaves cada uno, sumando un total de 24 unidades, entre ellas 20 monoplazas y cuatro biplazas, con un costo estimado de 3.500 millones de dólares. El financiamiento se estructuraría mediante la emisión de bonos soberanos en el mercado local.

Durante las últimas semanas, representantes de la empresa fabricante y autoridades estadounidenses sostuvieron reuniones con el Ministerio de Defensa del Perú y la Agencia de Compras de las Fuerzas Armadas, con el objetivo de cerrar los aspectos técnicos y financieros de la negociación.

El proceso de selección incluyó como alternativas iniciales al Rafale F4 francés, el Gripen E/F sueco y el F-16 Block 70 estadounidense. Finalmente, la propuesta norteamericana se habría impuesto tras ajustarse al presupuesto y ampliar su oferta original, duplicando el número de aeronaves consideradas.

La negociación no estuvo exenta de cuestionamientos. Desde la firma sueca Saab se plantearon reparos al proceso, argumentando que no se les solicitó una oferta final válida, lo que dejó fuera de competencia a su modelo Gripen.

El eventual contrato no solo considera la adquisición de los cazas, sino también la incorporación de un avión cisterna KC-135R, capacitación para pilotos y personal técnico, y la habilitación de instalaciones locales para mantenimiento especializado. Asimismo, incluiría un programa de compensaciones industriales que contempla el desarrollo conjunto de un vehículo aéreo no tripulado.

De concretarse, el primer avión llegaría a territorio peruano en 2029. Además, el paquete inicial aprobado por Estados Unidos incluye sistemas avanzados como radares de última generación, misiles aire-aire y equipamiento de guerra electrónica, aunque aún no se confirma si todos estos elementos se mantendrán tras los ajustes presupuestarios.

La modernización de la Fuerza Aérea del Perú abre un nuevo escenario estratégico en Sudamérica, donde países como Chile, Argentina y Venezuela operan versiones anteriores del mismo modelo. Especialistas advierten que esta incorporación podría alterar el equilibrio regional, aunque también subrayan la dependencia operativa que implica el soporte técnico extranjero.

En el plano político, la decisión responde a la continuidad de la relación estratégica entre Perú y Estados Unidos, factor que habría sido determinante en la elección final, junto con consideraciones geopolíticas y de seguridad.

El financiamiento del proyecto se distribuye en dos etapas, con una primera inversión cercana a los 2.000 millones de dólares para el primer lote y una segunda fase estimada en 1.500 millones. A ello se suma la adquisición de nuevos radares para reforzar el sistema de defensa aérea del país.

Pese a las dudas sobre eventuales recortes en equipamiento para ajustar el costo total, la posible llegada de los F-16 Block 70 marca un punto de inflexión en la modernización militar peruana, en medio de un contexto regional en constante evolución.

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